He probado el restaurante japonés de Madrid donde cocinas tu propio wagyu y lo que pasó allí me sorprendió

Actualizado el Por Cristina Buisan Vega
He probado el restaurante japonés de Madrid donde cocinas tu propio wagyu y lo que pasó allí me sorprendió © Pilar Akaneya

En una ciudad como Madrid, donde parece que cada semana abre un restaurante nuevo, cada vez es más difícil encontrar lugares que realmente consigan sorprendernos y evadirnos por un segundo de la rutina. No hablamos solo de una vajilla especial o de un espacio auténtico y lleno de detalles (que también), sino de esas experiencias que te hacen desconectar de verdad, guardar el móvil y centrarte en lo que está ocurriendo justo delante de ti. Y eso es lo que ocurre en el restaurante Pilar Akaneya, un espacio donde no solo tienes la oportunidad de degustar una de sus principales delicatessen, la carne de wagyu, sino que además tienes un papel muy importante durante toda la experiencia.

Una cena que comienza antes de sentarte a la mesa

La experiencia realmente no empieza cuando llega el primer plato, sino mucho antes, en el momento en el que entras. Hay algo en el ambiente que te obliga a desconectar de todo lo de afuera: la iluminación, la ambientación del espacio y esa sensación de que aquí todo va a otro ritmo.  Además, cada mesa cuenta con su propia parrilla, y eso cambia por completo la dinámica. No eres una mera espectadora: participas. Los platos llegan poco a poco y parte de la experiencia consiste en cocinar algunos de los cortes siguiendo las indicaciones del equipo.  Por un momento, parece que no estés en Madrid. A lo largo de toda la velada, el equipo de sala y cocina acompaña el servicio con pequeñas expresiones y gestos de la cultura japonesa que se van integrando de forma natural en el ambiente.

El wagyu y otros protagonistas de la experiencia

Uno de los grandes protagonistas es, sin duda, el wagyu japonés, una de las carnes más valoradas del mundo por su extraordinario nivel de infiltración y su textura fundente. Al cocinarlo sobre las brasas, bastan apenas unos segundos para apreciar su sabor y jugosidad, especialmente en algunas de sus variedades más reconocidas, como Kobe, Matsusaka u Ohmi. Todo ello es posible gracias al sumibiyaki, la técnica japonesa de cocción sobre brasas que sitúa el fuego en el centro de la experiencia.

© Pilar Akaneya

Además, en Pilar Akaneya tienes la oportunidad de degustar el conocido crown melon, también famoso por considerarse «el melón más caro del mundo». Se trata de una fruta ligera y muy sabrosa que llega directamente de Shikuoza donde se cultiva en invernaderos de cristal siguiendo una técnica completamente artesanal. Es por ello que consumirlo se considera todo un lujo dado su coste de transporte elevado y el poco margen de tiempo para su consumo.

Un plan en Madrid para regalar (o regalarte)

En momentos como un cumpleaños, un aniversario o incluso una cena que quieras recordar, este tipo de experiencias encajan muy bien. También puede ser una experiencia distinta para disfrutar de este verano en Madrid, cuando apetece más compartir momentos que regalar algo material.

© Pilar Akaneya