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Cómo cuidarte si tienes gripa o resfriado: claves para distinguirlos

por Cristina Gonzalez Creado en 9 de febrero de 2017
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Tos, fiebre, dolor de cabeza, malestar general… Determinados síntomas propios de un resfriado. Pero, ¿qué debemos hacer si se trata del virus de la gripa? Te enseñamos a diferenciarlos y cómo debes cuidarte en cada caso.

Los casos de gripa o resfriado son más comunes de lo que nos pensamos. Si tus compañeros de trabajo o tu familia están resfriados, es bastante sencillo que tú puedas ser la siguiente en contagiarte. Tos, dolor de cabeza o garganta, dolores musculares y malestar general son síntomas habituales pero, ¿qué debemos hacer cuando el virus se ha instalado en nuestro organismo y no nos podemos mover de la cama?

Tanto la gripa como el resfriado están causados por la infección de un virus. Pero el virus de la gripe produce síntomas más graves y requiere unos cuidados diferentes. Cuídate y presta atención a nuestros consejos para sobrellevar la gripe.

1. ¿Gripa o resfriado?

El primer paso es aprender a diferenciar una gripa de un resfriado. Mientras que el resfriado es una infección de las vías respiratorias superiores, la gripe es una enfermedad grave que puede tener muchas complicaciones asociadas. Sabes que tienes gripe porque, además de la nariz congestionada y el dolor de garganta, tienes fiebre elevada, de más de 39º, te sientes cansada, y tienes dolores musculares, de cabeza y de pecho.

La gripe puede mandarte a la cama por semanas. Tiene un origen vírico que, además, van mutando cada año. Por eso la vacuna cambia en cada campaña. Incluso, la gripa puede desencadenar problemas de salud mucho más serios, como la neumonía.

2. Evita el contagio

Si hay un aspecto que caracteriza a la gripa es la facilidad que tiene para expandirse. Así, se contagia de una persona a otra a través de las secreciones nasales o las gotitas de saliva que todos expulsamos al toser, hablar o estornudar, pero también por el contacto con las manos de alguien con gripe, o incluso, indirectamente, tocando algún objeto que haya pasado antes por él. Por eso, si tienes grip o resfriado, ¡evita toserte en las manos! Podrías contagiar a todo el que haya a tu alrededor.

Te sorprenderá saber que el virus de la gripa puede infectar hasta dos días después de haberse depositado en superficies como el plástico y el acero inoxidable. Y permanece vivo en ropa, papel y pañuelos desechables hasta 12 horas. En cuanto a las personas, pueden transmitir el virus cuando están incubando la enfermedad y hasta una semana después desde su aparición.

3. Olvídate de los antibióticos

Al no estar provocada por una bacteria, la gripa no se trata con antibióticos, a no ser que el médico te lo recomiende por una infección bacteriana extra. Por tanto, ¡cero antibióticos! Puedes tomar analgésicos para calmar el dolor y el malestar, antipiréticos para bajar la fiebre y, nuestro consejo, es que optes por productos naturales. Umquan es un producto fitoterapéutico de origen alemán que ayuda a tratar todo tipo de enfermedades respiratorias de origen viral. De esta forma, Umquan actúa interviniendo en la fase temprana de la replicación del virus, disminuyendo la severidad de los síntomas y acortando el tiempo de la enfermedad a diferencia de los demás medicamentos que únicamente manejan los síntomas cuando la enfermedad se ha desarrollado.

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Consejos saludables para vivir más y mejor © iStock

4. Hidrátate

Existen muchos remedios caseros a los que puedes acudir para luchar contra la gripa, pero uno de los más importantes es hidratarse. En ese caso un caldo o una sopa resultan altamente hidratantes y combaten el exceso de mucosidad. Además, se recomienda el reposo, evitar el consumo de alcohol y tabaco y beber muchos líquidos para compensar los perdidos por la fiebre. En lugar de abrigarte con mantas y bufandas, optar por darte baño caliente. Además de relajarte, los vahos del vapor alivian los síntomas del resfriado.

5. Alíate con las plantas medicinales

Acompañando al caldo o solo, el ajo ha sido célebre en civilizaciones anteriores para combatir las infecciones. Eso sí, si decides tomarlo, ¡no le pidas luego a nadie que te haga mimos aunque estés malita y en cama! Además, dos plantas: la equinácea y el saúco cuentan con buena fama popular a la hora de combatir la gripe.

Una de las plantas medicinales más recomendadas para estas enfermedades víricas es la que se conoce como pelargonium sidoides, nativa del África austral que cuenta con grandes beneficios como:

  • Ayuda al manejo del resfriado común y gripa.
  • Ayuda eficaz contra la faringoamigdalitis, sinusitis y bronquitis aguda de origen viral.
  • Mejora rápidamente los síntomas asociados a infección viral.

​¿Cómo podemos consumir esta planta medicinal? Existen algunos medicamentos naturales elaborados en base a esta planta, como Umquan, que es una fantástica opción para tratar enfermedades respiratorias de origen viral.

Y si eres una valiente de verdad, apunta este remedio: pon a cocer una cebolla morada en un poco de agua. Deja que hierva hasta que el agua tome el color morado. Cuela el líquido, ponle miel y bebe una cucharada 5 veces al día. ¿Te atreverías, o tal vez piensa que sería peor el remedio que la enfermedad? ¡Nosotras también!

Más información sobre la gripe en la web de la Organización Mundial de la Salud, OMS.

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