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¿Estás pensando en someterte a una rinoplastia? Esto es todo lo que debes saber

por María Viéitez Creado en 17 de octubre de 2019
© GettyImages

Ya sea por dificultades respiratorias o motivos estéticos, la rinoplastia es una de las intervenciones de estética más demandadas. Si estás pensando en someterte a esta operación y no conoces el procedimiento o los riesgos, a continuación resolveremos todas tus dudas.

La rinoplastia es un tipo de cirugía mediante la cual se cambia la forma de la nariz, bien por motios de salud, en caso de que provoque problemas respiratorios (en algunas ocasiones, la operación puede ser cubierta por la Seguridad Social), bien por un motivo estético, en caso de que se quiera cambiar su apariencia. Con estos motivos, la rinoplastia modifica el hueso se la nariz, el cartílago y/o la piel, siempre tratando de respetando la forma de la cara y siguiendo un plan personalizado elaborado por el cirujano.

¿Cuáles son los riesgos de la rinoplastia?

Cómo cualquier otra intervención quirúrgica, en el posopoeratorio las pueden producrise infecciones, sangrado o reacciones adversas a la anestesia, algo muy poco común dadas las pruebas a las que se somete a los pacientes antes de cualquier operación. Más allá de esto, la rinoplastia puede provocar:

  • Entumecimiento permanente de la nariz o las zonas de alrededor
  • Dificultades respiratorias
  • Dolor o hinchazón
  • Necesidad de una cirugía adicional por no haber conseguido el resultado esperado o no haber resuelto las dificultades respiratorias

La regla de oro

Cualquier intervención implica riesgos. Por esta razón es absolutamente esencial recurrir a profesionales serios y cualificados que te informen sobre el preoperatorio, la misma operación y el posoperatorio, así como de los riesgos que conlleva la riniplastia, en este caso.

Para ello es fundamental que, sea cual sea el motivo por el que decides someterte a una rinoplastia, el médico te someta a un examen físico completo (a nivel interno y externo, de modo que se consideren características como el grosor de la piel y el cartílago) y planifique una intervención personalizada. También es importante que se tengan en cuenta las carecterísticas faciales del paciente, de modo que el resultado final sea equilibrado y armónico.

El preoperatorio

El cirujano debe ser un profesional en quien depositar tu confianza. Por eso, antes de la operación, te preguntará cuáles son tus motivos para someterte a la rinoplastia, qué resultado quieres obtener e indagará en tu historial clínico (medicamentos que tomas, intervenciones previas o hemorragias nasales frecuentes). Además, es común que te ofrezca la posibilidad de ver los resultados de las operaciones previas que ha realizado, de modo que puedas hacerte una idea aproximada de cuál es su forma de trabajar y si te gustan los resultados de esas intervenciones.

La operación

Aunque en principio puedes someterte a una rinoplastia en el momentoque lo desees y a cualquier edad, los 18 años se consideran el mejor momento para hacerlo, dado que es entonces y nunca antes cuando la nariz está desarrollada por completo. Una rinoplastia durante la adolescencia, por ejemplo, implicaría la posibilidad de que el paciente tenga que someterse a cirugías posteriores para hacer ajustes o arreglos.

La intervención suele durar entre 45 minutos y varias horas, dependiendo de lo que requiera la operación: limar el hueso, modificar el tamaño, eliminar parte del cartílago... Si decides someterte a ella deberás contar con que es probable que estés un día hospitalizada.

Dependiendo de lo que consideren el médico y el anestesista, el paciente será sometido a anestesia locar o general:

  • En caso de que se utilice anestesia local, será inyectada en os tejidos nasales, lo que se complementará con un sedante vía intravenosa que no dormirá al paciente por completo.
  • La anestesia general se suministra a traves de un medicamento anestésico inhalado o por vía intravenosa. Con este tipo de anestesia, el paciente queda dormido por completo y respira a través de un respirador.

El posoperatorio

Lo más probable es que la operación provoque dolor y entumecimiento en el posoperatorio. Es conveniente permanecer en cama con la cabeza levantada e incorporada para evitar el sangrado y que crezca la hinchazón. Lo normal es que la nariz esté vendada y con una férula durante los 7 días posteriores a la intervención. También es común que el cirujano coloque una almohadilla o algodón absorbentes debajo de la nariz para controlar el sangrado y la mucosidad generada por la congestión. Además, durante los días posteriores deberás evitar:

  • Actividad física de alta intensidad
  • Bañarte en lugar de ducharte
  • Sonarte la nariz
  • Expresiones faciales muy intensas
  • Cepillarte los dientes con fuerza

Video por Carla Dominguez

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