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Colocar baldosas

por El equipo editorial Creado en 16 de mayo de 2008

Poner baldosas no es un trabajo de chinos. Es hasta más fácil de lo que parece; sólo hay que seguir el método… ¡Abstenerse las despistadas!

Poner baldosas no es un trabajo de chinos. Es hasta más fácil de lo que parece; sólo hay que seguir el método... ¡Abstenerse las despistadas!

Las herramientas indispensables:
- una máquina para cortar baldosas
- mortero-cola
- crucetas
- una espátula dentada
- un mazo de caucho
- un nivel

Etapa 1: Dejar el terreno libre
Parte de una buena base: un suelo impecable es LA condición para que un embaldosado sea sólido y resistente. Nuestros consejos según la calidad del suelo:

- Sobre un suelo llano: la cola no puede fijarse sobre el polvo o las manchas grasas. Un aspirador y un trapo mojado en tricloroetileno acabarán con el problema.
- Sobre un suelo irregular: elimina las asperezas, hasta las más pequeñas, con la pulidora o el buril, para que las baldosas reposen uniformemente. De lo contrario, podrían romperse.
- Sobre un suelo caótico: si la superficie no es plana, tapa los huecos de más de 2 mm con mortero-cola. Si no es suficiente, opta por el mortero de revoque autoalisador.

A saber: si el soporte es liso (embaldosado o pintura), jalona o pasa la pulidora.

Etapa 2: Poner las baldosas

Es un poco como el cubo de Rubik: nunca tendrás todas las baldosas enteras bien alineadas. Vale más saberlo desde el principio: habrá que romper baldosas.
Empieza la colocación en un ángulo recto. Traza una línea con tiza paralela a la pared escogida y síguela escrupulosamente.
En un recipiente de plástico, mezcla el mortero-cola con agua. La mezcla no debe ser ni demasiado líquida ni demasiado espesa. Prepara sucesivamente pequeñas cantidades, porque el mortero se seca fácilmente. Extiéndelo con la rasqueta haciendo movimientos amplios. Pon la primera baldosa de plano y estabilízala con la punta de los dedos. Utiliza un nivel para verificar que está bien horizontal. Si es necesario, golpea suavemente con un mazo. Para las siguientes, repite la maniobra separando las baldosas con crucetas de plástico colocadas en los ángulos, que quitarás antes de que el mortero se seque del todo.

A saber: si se te hunde una baldosa, ¡que no cunda el pánico! Levántala y ponle mortero, recolócala y ajústala. Ni las baldosas industriales no son totalmente iguales. Con sólo unos milímetros de diferencia se estropea toda la alineación.

Etapa 3: Hacer juntas bonitas
Al menos veinticuatro horas después de la colocación, prepara una barbotina bastante líquido. Vierte la preparación sobre las baldosas y extiéndela con la rasqueta de caucho, siempre en diagonal para no ahuecar las junturas. Pasa por encima una esponja húmeda sin apretar para eliminar el exceso y limpia la baldosa. Espera que la junta se endurezca para perfeccionar la limpieza con un trapo espeso seco.

A saber: añade un aditivo hidrófugo líquido a la preparación para colocar las juntas perfectamente. También debes saber que para las menos “manitas” venden una pasta preparada para juntas. Sólo tendrás que extenderla.