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Israel: tu descubrimiento viajero del año

por María Viéitez Creado en 22 de enero de 2020
Israel: tu descubrimiento viajero del año© Unsplash

Acabamos de estrenar año y, como buena viajera, seguro que ya has leído alguna lista de los destinos top de 2020 para empezar a soñar con las ansiadas vacaciones. Si te apetece visitar un país fuera de lo común, tenemos una propuesta para ti: piensa en volar a Israel.

Sí, puede que Israel no estuviese en tu lista de prioridades o puede que te eche para atrás la situación política del país. Pero estamos seguras de que, si sigues nuestros consejos y compras ese billete, Israel te dejará con ganas de más.

Que Israel sea conocido por ser uno de los lugares sagrados del cristianismo, del judaísmo y del islam lo convierte en un destino obligatorio para las viajeras apasionadas por la historia. Aun así, te adelantamos que la Tierra Santa no solo ofrece turismo religioso: Israel puede ser pura fiesta, aventura y magia. Este exótico país podrá darte la bienvenida con un calor extremo o podrá sorprenderte con nieve (es menos probable pero también puede ocurrir). Podrás ver el sol más radiante o el cielo más estrellado. En definitiva, podríamos decir que Israel es un país de contrastes que, nos suscite mayor o menor deseo, despierta mucha curiosidad.

Así que, olvidando el cierto vértigo que nos pueda provocar planificar un viaje a un país de Oriente Medio, aquí te dejamos la guía imprescindible para saber qué lugares visitar y qué actividades puedes hacer para exprimir Israel al máximo en una semana.

Video por Carla Dominguez

Jerusalén o la ciudad más emblemática (y diversa) de Tierra Santa

Jerusalén es una de esas ciudades en las que puede que te sientas abrumada al llegar, pero no te preocupes, es normal. Hemos escuchado tanto sobre ella que puede que nos parezca mentira que estemos realmente ahí.

En Jerusalén se encuentran los lugares sagrados más importantes para cristianismo. Para empezar, puedes visitar el museo de Israel y descubrir los viejos manuscritos encontrados cerca del Mar Muerto. O puedes ver una réplica de Jerusalén en miniatura –que te ayudará a ubicarte mejor. Después puedes visitar la ciudad vieja, donde sentirás un "no sé qué" muy difícil de explicar. Esta zona es lo que llamaríamos el casco antiguo de la ciudad, está delimitada por murallas y alberga algunos rincones sagrados, como la Iglesia del Santo Sepulcro, la Cúpula de la Roca y el Muro de las Lamentaciones.

Puedes recorrer la Vía Dolorosa, el camino que hizo Jesucristo con la cruz a cuestas hasta el Calvario. El Vía Crucis cuenta con 14 estaciones y las 5 últimas están en la iglesia del Santo Sepulcro, que se encuentra donde se cree que Jesús fue crucificado y resucitó. Seas creyente o ateo, visitar el Santo Sepulcro es una experiencia única, aunque si eres de los primeros, es cierto que por el ambiente ruidoso del turismo, se pierde un poco la espiritualidad del lugar.

También te sugerimos que visites la Iglesia de Santa Ana, el jardín de Getsemaní e incluso la sala de la última cena. En Jerusalén hay miles de iglesias preciosas por todos lados y muchos (muchísimos) peregrinos de todo el mundo, sobre todo procedentes de Latinoamérica.

En Jerusalén también encontrarás el tercer lugar sagrado para el islam –después de la Meca y Medina–: la Explanada de las Mezquitas o Monte del Templo. En su interior se encuentra la Cúpula de la Roca –desde donde el profeta Muhammad ascendió al cielo– y la Mezquita de Al-Aqsa.

Un consejo. Debes saber que la entrada a la explanada para las personas no musulmanes es limitada y bastante rara, ya que solo hay dos turnos y el sistema de señalización deja mucho que desear: la cola suele ser kilométrica y se accede por un túnel de madera junto al Muro de las Lamentaciones. Y no te extrañes si ves muchos policías y militares armados.

¿Qué si merece la pena? Mucho. Una vez dentro, el ambiente es bastante calmado. Además, te aseguramos que la Cúpula de la Roca se convertirá en uno de los lugares más bonitos que hayas visto nunca. Por otro lado, el Monte de los Olivos es otro rincones que no puedes dejar de visitar. ¿Nuestra recomendación? Subir para ver atardecer y disfrutar de las vistas de la ciudad.

Hacer un poco de turismo en Tel Aviv

Si Jerusalén es la ciudad mística y sagrada de Israel, Tel Aviv-Yafo es su polo opuesto. Se trata de una ciudad con todo el encanto del Mediterráneo, con una gran oferta de ocio y un ambiente joven, festivo y descarado que no te debes perder. En Tel Aviv puedes hacer "todo lo que quieras" y más. Puedes ir a la playa, visitar sus museos, ir a sus cafés o disfrutar de sus fiestas. Créenos, solo con poner un pie en esta ciudad notarás que es uno de esos lugares que nunca duerme.

Alucinar en el Mar Muerto

Piénsalo. Tú flotando y Jordania de fondo. El Mar Muerto es el lugar más bajo de la Tierra –se encuentra a 430 metros bajo el nivel del mar. De ahí su agua salada y el barro negro que muchos usan para tratamientos cosméticos y terapéuticos. Aunque sepas que no te vas a hundir, seguro que alucinas con la sensación de estar levitando. Y, por supuesto, no te puedes ir de Israel sin rebozarte en el barro de estas aguas.

Descubrir Masada, la fortaleza del rey Herodes

Masada (o Massada) es una visita obligada en tu viaje, una gran fortaleza con palacios y otras fortificaciones que mandó construir el rey Herodes en la cima de una enorme roca. El lugar impresiona (y mucho) y tiene unas vistas espectaculares del desierto de Judea y del Mar Muerto. Si te gustan los teleféricos, estás de suerte, porque en esta visita tendrás la oportunidad de subir en uno.

Ya que los restos arquológicos de Masada ueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, este lugar es uno de los imprescindible en la lista de "cosas que ver en Israel". Por eso, encontrarás bastantes turistas a pesar de estar en una localización tan peculiar.

Arad, un oasis en mitad de la nada

El desierto de Israel te espera con sus miles de aventuras. Estamos seguras de que visitar por unos días esta zona del país te dejará con la boca abierta e incluso puede que cambie la idea que tenías del desierto. Te recomendamos visitar Mitzpe Moab (el mirador de Moab) donde, desde las alturas, puedes entender por qué tantos pueblos y culturas han querido vivir ahí. ¿Quieres un plan original? Puedes hacer una ruta en 4x4 para recorrer las maravillas de la zona de Arad.

Si eres de los que piensa que con un buen vino, una cena sabe mejor, tenemos una gran noticia para ti. La cultura judía tiene una relación muy estrecha con la vid, de ahí que a los israelíes les encante el vino. ¿No te resulta curioso que en un país pequeño como Israel existan más de 30 variedades de uva? Solo por esto no puedes pasar por alto una visita a la bodega Midbar en Arad. Allí tendrás la oportunidad de degustar los vinos que nacen en el desierto.

Tampoco debes dejar de visitar la casa del artista Itzik Gamliel, conocida como House of Art, el lugar perfecto para aquellos que busquen algo de inspiración. Te animamos a pensar en la posibilidad de pasar al menos una noche en el oasis resort Kfar Hanokdim, entre Arad y Masada, que ofrece una estancia cómoda, palmeras, aves exóticas y un paseo en camello para conocer de cerca la vida beduina. i
Idílico, ¿verdad?

Escapar de todo con las maravillas del desierto del Néguev

Desde la zona de Arad puedes dirigirte a la impresionante ciudad de Be’er Sheva (la ciudad bíblica de Abraham) y al Ein Avdat National Park, donde te sorprenderá un enorme cañón en el cauce del río Zin. Muy cerquita de ahí puedes visitar la antigua ciudad de Avdat, en el corazón de la antigua Ruta del Incienso y las Especias del reino nabateo. De hecho, puedes conocer también otras ciudades declaradas Patrimonio Mundial de la “Ruta del Incienso-Ciudades del Desierto en el Néguev”, como Avdat o Shivta. Si puedes, no pierdas la oportunidad de hacer alguna actividad en esta última, Shivta, como dar un paseo en Jeep o hacer sand skiing (esquí sobre arena).

La joya del desierto del Néguev es Mitzpe Ramón –seguro que con este nombre tan peculiar será fácil que lo recuerdes. Mitzpe, que en hebreo significa mirador, tiene unas vistas alucinantes del Gran Cañón Makhtesh Ramón, un cráter con más de 400 metros de profundidad, 40 kilómetros de largo y 9 kilómetros de ancho. Si las vistas son indescriptibles durante el día, imagina cómo se ven las estrellas por la noche ¿Nuestra recomendación? Siéntate a descansar, observar y disfruta de lo que te rodea.

Y bien, ¿has incluido ya a Israel en tu lista de próximos destinos? Nos aventuramos a pensar que sí. Si quieres seguir conociendo las experiencias y sensaciones que Israel provoca en los viajeros y viajeras como tú, te animamos a saber un poco más de ellas a través de su Twitter @DescubreIsrael y Facebook @visit_israel.

Twitter @DescubreIsrael © Unsplash

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María Viéitez
María es redactora digital y de contenidos de actualidad en enfemenino, y tiene claro que la comunicación es lo suyo. Seducida por la lectura, la escritura y las ganas de …