Elegir la crema para el cuerpo

Publicado por Miriam Aguilar
Publicado en 20 de junio de 2000

Tener la piel hidratada es señal de buena salud, por eso elegir la crema del cuerpo es tan importante. A continuación, te revelamos todos los secretos para conseguir mantener la piel bien hidratada incluso en invierno.


La importancia de hidratar bien la piel con una hidratante para el cuerpo

La piel, cuando está falta de agua, gana flacidez y nos produce una sensación de incomodidad. Nutrirla es imprescindible para que pueda regenerarse correctamente y evitar que se seque.

Cualquier tipo de piel puede deshidratarse. Las pieles secas porque se secan de forma natural debido a una escasa producción de sebo, y el resto de pieles, como las grasas, por el uso de productos decapantes, por ejemplo.


Aplicarse una leche corporal hidratante, gracias a su fórmula acuosa y aceitosa a la vez, produce una capa protectora sobre el cuerpo con la que evitamos que el agua que eliminamos a diario se evapore de forma natural y, por lo tanto, conseguimos que la piel se mantenga hidratada. Por eso es tan importante hidratarse a diario y hacerlo tras la ducha, porque así nutrimos la piel y le devolvemos su suavidad.

En cuanto a los componentes de la hidratante, la manteca de karité, los aceites vegetales o las almendras dulces son más que recomendables porque gracias a sus propiedades hidratan la epidermis en profundidad.

lait pour le corps Es esencial nutrir la piel durante todo el año. En verano, con una buena hidratación, prolongaremos el bronceado. Y en invierno, protegeremos la piel de los factores externos que suelen secarla y estropearla (viento, frío, contaminación, climatizadores, calefacción, etc.). Y no olvidemos que el cansancio es otro de los factores que contribuyen a la deshidratación de la piel, pues en dichas condiciones ésta no puede defenderse.

En ese momento interviene el tratamiento hidratante, que se encarga de cuidar la piel y prevenirla del envejecimiento.


Una hidratante corporal para cada tipo de piel
Existe un amplio abanico de posibilidades entre las que elegir tanto a nivel de tipo de piel como a nivel de texturas; cremas, leches aceites, etc. En cualquier caso, si te decides por la leche corporal, elije una que no sea grasa.

La eficacia del tratamiento dependerá siempre de si el producto escogido se adapta o no a nuestro tipo de piel. Si lo desconoces, pide consejo al dermatólogo. Él podrá aconsejarte también acerca de los cuidados que más te convienen.

-Para pieles normales: Tienes una piel que necesita pocos cuidados. La prioridad en este caso es mantener su hidratación natural.

Elige texturas fluidas y evita las que nutran demasiado para evitar resultados desagradables. No queremos que la piel se nos quede pegajosa, por ejemplo. Emplea leches corporales a base de aceite de yoyoba o manteca de cacao, etc.

-Para pieles secas y sensibles: Si sientes que la piel te tira, notas como si tuvieras «escamas» o te salen rojeces con facilidad, te recomendamos los aceites y las emulsiones, y si hidratan, mejor. Son perfectas para disipar los picores y las tiranteces. Además, previenen la aparición de arrugas. También te proponemos un cuidado corporal a base de aloe vera, conocido por sus propiedades relajantes, o de manteca de cacao. Sin embargo, debes evitar las leches perfumadas porque suelen secar demasiado la piel.

-Para pieles mixtas o grasas: Las pieles grasas segregan, de forma natural, más sebo que las pieles normales. De ahí que a menudo presenten brillos o luzcan grasientas. El objetivo de tu crema corporal debe ser regular la piel en lugar de hidratarla. Elije cremas fluidas, más ligeras, que contengan leche de burra, por ejemplo. No sirve de nada comprar cremas nutritivas o que sequen la piel. ¡Sólo empeoraremos la situación!

lait pour le corps La aplicación de la leche

Elijas el cuidado que elijas, debes aplicarlo sobre una piel limpia y bien seca, a poder ser tras un baño o ducha. Utilízalo a diario para devolver a tu cuerpo toda su vitalidad. Además, como ya hemos recomendado, hay que aplicarlo durante todo el año y por todo el cuerpo.

Masajea bien hasta que la piel haya absorbido el producto por completo. No hay que mencionar que el masaje te vendrá estupendo para la circulación.

Para las zonas más secas, como los codos o las rodillas, elije una crema emoliente cuyas propiedades calmantes están especialmente indicadas para zonas extremadamente secas.

Leche corporal con múltiples funciones

Cada vez son más las leches corporales que actúan sobre diversos aspectos, aparte de hidratar: reafirman, tonifican, adelgazan, autobroncean, combaten el envejecimiento, etc. La hidratante se convierte, pues, en una arma multifuncional contra la deshidratación de la piel y también contra la celulitis o el envejecimiento.


Si tienes la piel frágil y sueles sufrir alergias, aquí va un buen consejo: opta por cuidados cosméticos bio.

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