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¿Conoces los peligros de los andadores para bebés?

por Elvira Sáez Creado en 26 de agosto de 2019
¿Conoces los peligros de los andadores para bebés?© iStock

El uso del andador para bebés se ha asociado a diferentes problemas y peligros. Te contamos cuáles son para que lo tengas en cuenta si has pensado en comprarle uno a tu peque. ¡Toma nota!

La lista de accesorios que compramos a los bebés cada vez es mayor y es probable que si eres mamá o pronto vas a serlo, te hayas planteado conseguir un andador para tu bebé. Sin embargo, antes de tomar la decisión, te aconsejamos que leas atentamente los inconvenientes y peligros que puede tener su uso para los más pequeños.

Hace unos años el andador era un accesorio para bebés muy popular e, incluso, se consideraba un imprescindible para que aprendiera a andar. Actualmente ya no es tan utilizado y en algunos países como Canadá o Brasil está prohibido.

No obstante en nuestro país si está permitido y todavía hay muchas familias que deciden comprárselo a su bebé, por eso es importante conocer los peligros que puede conllevar y, de este modo, usarlo adecuadamente. ¿Quieres saber todo sobre los andadores para bebés? ¡Sigue leyendo!

Video por Carla Dominguez

Los andadores para bebés no enseñan a caminar

El andador infantil, también conocido como correpasillos, es una silla o asiento pequeño con aberturas para las piernas del bebé que está apoyado sobre cuatro patas y un soporte con ruedas. Este accesorio permite que el bebé se siente o ande parcialmente sentado. Además incluye una bandeja en la que el niño puede apoyar los brazos. Los hay que, incluso, en esa bandeja, que suele ser de colores llamativos, tienen juegos con luces, sonidos o música.

Como ya adelantábamos al inicio, hace años se consideraba que era necesario para ayudar al bebé a dar sus primeros pasos. Sin embargo, estudios como el realizado por Bristish Medical Journal en 2010, concluyen que el andador no solo no enseña a andar al bebé, sino que retrasa el inicio de la marcha. Esto es así porque el desarrollo motor del bebé debe ir acorde al proceso mental del mismo.

De esta forma, los bebés primero aprenden a sentarse, luego se arrastran, en algunos casos gatean y, finalmente, aproximadamente a los 11 meses, comienzan a ponerse de pie y caminar. Para ello es necesario que las capacidades cognitivas del bebé sean acordes a las físicas.

Por eso, al colocar al bebé en el andador cuando aún no está preparado para caminar, no aceleramos el proceso. Además el andador, al tapar parte de sus piernas y sus pies, no le permite adquirir conciencia del espacio que ocupa su cuerpo respecto al entorno. Tampoco le permite agacharse y relacionarse fácilmente con lo que tiene alrededor para desarrollar sus cualidades táctiles.

Es por esto que su uso cada vez está más desaconsejado. De hecho, la Asociación Española de Pediatría afirma que "el mejor andandor es el que no se usa".

Los peligros de los andadores para bebés: accidentes y lesiones

Según la Asociación Española de Pediatría los andadores ocasionan miles de accidentes al año en Europa y Estados Unidos. La estimación, a partir de los datos recogidos por la European Injury Database, es que en la Unión Europea se producen al año cerca de 580 lesiones en bebés de 0 a 4 años relacionadas con el uso del andador lo suficientemente graves como para requerir asistencia médica.

Aunque pueda pensarse que el andador es seguro y entretiene al bebé mientras los padres hacen otras cosas, lo cierto es que no es así. Este accesorio con ruedas permite que el bebé se mueva con facilidad y rapidez, algo que puede provocar caídas por las escaleras, choques con picos de mesas y otros accidentes. El bebé aún no es capaz de mantenerse en pie, por lo que si se produce inestabilidad, es muy habitual que el andador se vuelque.

"Si el andador aumenta la probabilidad de los accidentes en lactantes, y además no favorecen su desarrollo psicomotor, no hay ningún argumento válido para seguir usándolos", afirman desde la Asociación Española de Pediatría.

Accidentes que pueden producirse al utilizar el andador

  • Caídas por escaleras: la facilidad de movimiento puede permitir al bebé llegar hasta la escalera y caerse. Esto puede provocar graves lesiones en la cabeza e, incluso, la muerte.

  • Vuelcos en el andador: al pasar por superficies que no son lisas como alfombras o al cruzar el umbral de las puertas el bebé puede perder estabilidad y volcar.
  • Alcance de elementos peligrosos: el andador ofrece elevación al bebé y esto facilita el alcance de objetos que pueden resultar peligrosos como cables eléctricos, cortinas, recipientes con líquidos calientes...

  • Quemaduras: el bebé puede quemarse al tocar superficies calientes como puertas de hornos, radiadores, calentadores, chimeneas o al alcanzar recipientes con líquidos calientes, entre otros. Al no estar erguidos, la mayoría de quemaduras se pueden producir en la cara o en la cabeza.

  • Envenenamiento: según la AEP, se ha demostrado que el uso de andadores aumenta el riesgo de ingestión de productos tóxicos. Esto es así porque el mayor alcance que consigue el niño aumenta la probabilidad de que llegue a ellos.

Si aún así decides que tu bebé lo use, esto es lo que debes tener en cuenta para evitar riesgos

Si a pesar de todos los inconvenientes decides que tu bebé utilice el andador, es importante seguir las recomendaciones que exponemos a continuación para reducir los peligros todo lo posible:

  • Comprueba que el andador infantil cumple con la normativa europea EN 1273:2005 Andadores – Requisitos de seguridad y métodos de ensayo. (Comprar andador Hauck Player por 44,99 en Amazon)
  • Antes de comprar el andador, presta atención a sus características y escoge uno ancho que no quepa por las puertas para evitar que el niño pueda moverse de una habitación a otra.
  • Comprueba que el andador tenga un sistema de bloqueo para detener el andador al borde de un escalón.
  • ​El uso del andador debe ser a modo de juguete o distracción para el bebé, no de forma habitual ni con el objetivo de que aprenda a caminar.
  • Es importante que el bebé use el andador bajo la supervisión de adultos, de esta forma se podrán evitar muchos de los peligros.
  • Reduce el uso del andador a superficies lisas.
  • Ten cuidado con los cables que cuelguen y que el bebé pueda alcanzar en sus paseos con el andador.
  • Evita que lo utilice en zonas de la casa que puedan ser más peligrosas como la cocina o el baño. También mantenlo alejado de piscinas u otras fuentes de agua.
  • Pon barreras de seguridad en las escaleras. (Comprar barrera de seguridad para niños por 38,36 en Amazon)

Alternativas al andador

Como el uso del andador debe ser ocasional y a modo de entretenimiento, lo cierto es que hay otras opciones que cumplen la misma función y que no ponen en riesgo al bebé. Una alternativa son:

Se trata de una opción mucho más segura, pero, por supuesto, también debe utilizarse con precaución y los niños solo deben estar en él durante un periodo de tiempo reducido.

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