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Maternidad

Un matrimonio se tatúa la mancha de nacimiento de su hija para no hacerla sentir diferente

por Cristina Gonzalez Creado en 5 de marzo de 2015
© iStock

Honey-Rae es una niña británica que nació con una mancha de nacimiento que ha ido creciendo hasta cubrir casi la totalidad de su pierna derecha. Sus padres quisieron solidarizarse con ella y decidieron tatuarse la misma marca para demostrarle su apoyo y amor incondicional.

Mucho se está hablando en las redes sobre este matrimonio británico y la demostración de amor que le han hecho a su hija, de poco más de año y medio. La pequeña, según ha declarado su madre al diario Mirror, sufrió algunas complicaciones después de nacer que le provocaron la aparición de una erupción rojiza en la piel que se ha extendido por su pierna: "Cuando nació tuvo que luchar para poder respirar y la trasladaron a la unidad de cuidados especiales. Cuando al fin pude verla, estaba acostada en la incubadora y me fijé por primera vez en la mancha que cubría su pierna. Se me rompió el corazón. No pude evitar llorar al saber que mi pequeña estaría marcada de por vida".

© mirror.co.uk

Tanya y Adam, los padres de Honey, se tranquilizaron al saber que esa marca de nacimiento, denominada hemangioma, no era peligrosa ni afectaría a su salud pero les preocupaba el hecho de que la pequeña se sintiese diferente o se acomplejase por ello. "Cuando salía a la calle con mi hija, la gente se volvía a mirar su pierna y les escuchaba hacer comentarios sobre ello. Entonces pensé: si los adultos son así de insensibles, ¿cómo serán los niños del colegio cuando se percaten de ello?", explica Tanya. Fue entonces cuando su marido y ella tomaron una decisión: tatuarse la misma marca que Honey en sus piernas.

El tatuaje les costó 80 libras y la sesión duró más de dos horas y media. El primero en obtener esta réplica rojiza en su pierna fue Adam, y después, coincidiendo con su 40 cumpleaños, decidió regalarle a su mujer una sesión de tinta y aguja. "Fue increíblemente doloroso, sobre todo porque tenía tatuajes antiguos que tuve que cubrir, pero valió la pena. Cuando se lo enseñé a mi hija, lo tocó con cuidado y sonrió señalando su propia pierna", afirma esta mamá orgullosa de su decisión.

El objetivo de todo esto era hacer sentir a la pequeña como una más y evitar que se avergonzase de sus defectos. Aunque la solución que encontraron Tanya y Adam puede resultar un poco extrema, no nos cabe duda de que han conseguido su objetivo.

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por Cristina Gonzalez