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Los frutos secos oleaginosos

Elena Bonet
por Elena Bonet Publicado en 13 de enero de 2010
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Los frutos secos oleaginosos llevan cáscara: almendras, cacahuetes, castañas, avellanas, nueces (de Brasil, pacana, anacardo o macadamia), piñones o pistachos.

Consumirlos “casi” sin moderación
Ya se sabe que debido a su riqueza calórica los frutos secos oleaginosos no tienen muy buena fama... Sin embargo, nos equivocamos. Son ricos en vitaminas y minerales y muy a menudo los nutricionistas y dietistas los recomiendan. Claro que no hay que abusar, pero si consumimos estos “pequeños granos” de forma regular nos aportarán potasio, fósforo, magnesio, calcio, hierro, vitaminas E, ácidos grasos insaturados... ¡Haríamos mal privándonos de su consumo!

Dónde queda la salud
Son auténticos concentrados de energías (una media de 600 kcal por 100 g) y se aconsejan en la práctica de esfuerzos físicos de larga duración como el senderismo, el esquí de fondo, el tenis o la bicicleta. Según estudios recientes, los frutos secos podrían desempeñar un importante papel en la reducción del riesgo de sufrir enfermedades cardíacas. Son una fuente de omega 3 excelente y también actúan contra la artritis y demás enfermedades inflamatorias. Por eso podemos consumirlos y abusar de ellos, siempre que sea necesario.

Fruto seco

Origen y aportación nutritiva

Almendra

Procedente de Asia menor, la almendra va magnífica para el equilibrio nervioso. Es una fuente excelente de calcio y permite paliar el aporte de calcio en las personas que no digieren la leche y sus derivados. Tiene una gran reputación por reforzar las capacidades intelectuales y la fertilidad.

Avellana

Fruto del avellano, un árbol muy común en Europa, aporta magnesio, muy útil para la contracción muscular. También es rica en vitamina B9, necesaria para el rejuvenecimiento de las células.

Cacahuete

Procedente de México, el cacahuete también es denominado “pistacho de tierra” o “de las Antillas”. Al contrario de lo que sucede con sus compañeros, el cacahuete debe consumirse con precaución porque hay algunas personas que son alérgicas. Si no sabes si estás entre ellas, consulta con tu médico.

Nuez

Procedente de Asia Menor, la nuez suele recomendarse a la gente anémica, los niños y las personas mayores. Su contenido en ácidos grasos insaturados favorece el colesterol bueno. Sólo hay un pequeño pero: puede provocar aftas.

Nuez de anacardo

Proviene de la cuenca amazónica y es rica en vitaminas y proteínas. Además, ayuda a reducir los niveles de colesterol.

Nuez de panaca

Originaria de América del Norte, es el fruto seco más rico en calorías. Con su 87 % de lípidos, aporta 750 calorías por cada 100 g consumidos.

Nuez de Brasil

Llamada también “nuez del Amazonas”, este fruto seco posee propiedades medicinales. Sus virtudes analgésicas y antiespasmódicas hacen que sea conocido por aliviar los dolores de estómago.

Nuez de macadamia

Procedente de Australia, es muy buscada por sus beneficiosos efectos anticolesterol.

Pistacho

Es originario de Oriente Medio y posee ácidos grasos monoinsaturados que protegen el sistema cardiovascular. Existen diferentes variedades de pistachos y cuanto más verdes más aromáticos son.

Piñón

Es el grano que se extrae del pino piñonero, un árbol que no produce frutos hasta pasados 25 años.

El piñón queda protegido por la piña porque se esconde dentro de ella. Es rico en aceite y muy nutritivo.

Castaña

Rica en potasio, se encarga de renovarlo en el organismo tras un esfuerzo muscular. Es uno de los frutos secos más recomendados para los deportistas tras un esfuerzo físico intenso.

Importante: Si quieres conservarlos el máximo de tiempo posible, guárdalos en un recipiente hermético en el frigorífico. Vigila con los piñones porque se estropean bastante antes que el resto de frutos secos.

Enfoque cocina
Nos ponemos manos a la masa con rapidez y elaboramos ricos platos con almendras, nueces, avellanas, pistachos o piñones... ¡al ataque!
-Desayuno: si por la mañana comes cereales, añade unos trozos de nuez al bol de la leche. Para los que comen pan: confecciona tu propio pan de frutos secos añadiendo en el interior piñones o incluso avellanas.
-Media mañana y comida: los frutos secos darán un toque de originalidad y creatividad a tus platos. También puedes convertirlos en acompañantes de tus carnes, pescados o verduras, o añadirlos a los bollos, pasteles o masas. Las ensaladas y la bollería también son amigas de los frutos secos: no dudes en añadir trozos de nueces, almendras o piñones.
-Aperitivo: no hay nada mejor que algo de beber y un bol de cacahuetes o nueces de anacardo. En los cócteles ofrece pistachos tostados y salados. Con el vermú como el Martini o el Porto liga una mezcla de nueces de anacardo y cacahuetes. Y, finalmente, con un vaso de whisky, unas almendras tostadas y saladas.
-Picoteo: si en el trabajo sientes un agujero en el estómago o simplemente tienes ganas de picar algo, come unas pocas almendras para aguantar hasta la hora de comer.

Frutos que piensan en nosotros
También puedes darte un capricho porque algunos de estos frutos secos se han transformado en aceites o leche corporales para masaje. La almendra es la que más se suele utilizar para este tipo de productos: aceite de almendra dulce, leche de almendra...
Otros, como la nuez, se usan como aceite para los grandes placeres de nuestra cocina. El aceite de nuez concretamente es muy perfumado y dará un sabor pronunciado y singular a todas tus preparaciones culinarias, sobre todo a los aliños para ensalada.

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por Elena Bonet

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