Artículos de hogar que, aunque no lo creas, tienen fecha de caducidad
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¿Pensabas que los alimentos eran los únicos que contaban con fecha de caducidad? ¿Que era el único producto que, pasado una fecha, pierde su efectividad? ¡Pues nada más lejos de la realidad! La caducidad se puede aplicar también a accesorios de nuestro hogar, productos de limpieza e incluso ropa interior.
Sí, sí, así como lo lees. Todos deberíamos renovar nuestra ropa interior al menos una vez al año. Además es importantes lavarla bien y, además, cambiarla todos los días. Puede resultar obvio, pero es importante recordarlo.
Aunque las bragas (sí, sobre todo ellas) no son el único artículo que tenemos por casa que puede tener una fecha de caducidad. Zapatillas, almohadas, alfombras, esponjas... ¡Todas ellas requieren una renovación pasado un tiempo!
Si quieres saber más sobre la caducidad de los productos caseros, pasa las páginas de esta galería e infórmate. Te contamos qué cosas caducan y cuándo lo hacen. Puede que en algunas ni siquiera hubieses reparado antes...
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Deberías cambiarlo cada tres meses
Tanto el cepillo eléctrico (el cabezal) como el manual debería ser sustituido por uno nuevo pasado este periodo de tiempo. También es aconsejable cambiarlo si hemos pasado por alguna enfermedad, como gripe, catarro o anginas, pare evitar que volvamos a recaer.
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Se deben cambiar cada dos o tres años. También hay que lavarlas cada tres meses.
A medida que pasan los años, las almohadas con las que dormimos pierden su forma y pueden causarnos dolor en el cuello. La higiene también es muy importante. Según advierte la organización The Sleep Council: "Una almohada vieja y sin lavar puede contener el 10% de su peso de ácaros, polvo y bacterias, aumentando su carga alérgena".
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Hay que cambiarlo cada cuatro/ocho semanas. Antes si se rompe.
Hay que comprobar que el chupete no esté roto antes de dárselo al bebé. Si están rotos o la tetina tiene grietas, la suciedad se instala en ellos
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Debemos reemplazarlo cada año
Lo ideal es que limpiemos el cepillo una vez a la semana y le saquemos el pelo que se queda entre las púas. Agua, jabón y un spray desinfectante sería lo ideal, pues llegan a acumular bastantes gérmenes.
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Hay que reemplazarlas cada seis meses
Según los expertos, las zapatillas de andar por casa pueden ser un caldo de cultivo perfecto para los gérmenes. Por eso es necesario lavarlas con regularidad y cambiarlas dos veces al año aproximadamente. Especialmente si hemos tenido algún problema cutáneo, como por ejemplo hongos en los pies. Si usamos las mismas zapatillas, estos podrían reproducirse.
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Hay que reemplazarla cada semana
¿Qué? ¿Cómo? ¿Tan a menudo? ¡Pues sí! Estos pequeños artículos de baño comienzan rápidamente a engendrar hongos y moho (aunque no lo veas). La atmósfera húmeda y cálida donde reposan (tu cuarto de baño) es el lugar perfecto para que crezcan microorganismos que se pueden extender a nuestra piel y causar erupciones o infecciones.
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Hay que comprar nuevas cada uno o tres años
Las especias que usamos para cocinar pierden color, sabor y olor a medida que pasa el tiempo. Para intentar que te duren el mayor tiempo posible, guárdalas lejos de la luz, del calor y de la humedad.
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Deberíamos reemplazarlos cada tres meses
El desinfectante de WC y el limpiador de superficies deberían cambiarse por nuevos envases cada tres meses. Pasado este periodo, los productos químicos comienzan a descomponerse y ya no tienen la misma eficacia.
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Hay que cambiarlas una vez al año
Después de haber corrido tanto, las zapatillas pueden perder amortiguación.
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Hay que cambiarlas cada uno o tres años
Con el paso del tiempo, las toallas de baño pierden su suavidad y su capacidad de absorción. Cuando comienzan a perder sus fibras, las toallas tardan más en secarse, lo que hace que retengan humedad y proliferen en ellas bacterias.
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Cámbialos cada cinco años
No es bueno guardar una caja de tampones en el armario durante años y años. De hecho, estos tienen una vida útil de unos cinco. Si están abiertos o acumulan polvo pueden propagar bacterias. Si te encuentras un tampón arrugado y descolorido en algún viejo bolso, ya lo sabes: ¡tíralo!
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Renuévalos cada año
¡O eso dicen! En realidad depende del tipo de sujetador, su calidad y el cuidado que le des. Pero por norma general, si sueles lavarlos en la lavadora, pasados seis y ochos meses comienzan a perder su forma.
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Hay que cambiarlo cada ocho o diez años
Pasado este tiempo, el colchón pierde su confort y su forma original. Si te despiertas por la mañana con rigidez o dolores, es posible que se deba a que tu colchón es demasiado viejo.
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Sustituir cada año
Por suerte, una botella de licor sin abrir, cerrada herméticamente, y que no contenga ingredientes lácteos, puede durar toda la vida. Pero una vez que las abres, bebidas como el vodka, el ron o la ginebra comienzan a deteriorarse. De hecho, pasado unos seis meses, los azúcares del alcohol se cristalizan. Después de un año su sabor habrá cambiado mucho.
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Su vida útil es de tres a cinco años
Cuando las sartenes se arañan o se pican, pueden liberar compuestos tóxicos. Por eso es esencial observar que las sartenes no presentan signos de desgaste a la hora de usarlas.
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Toca renovarlos cada dos años
Los labiales suelen tener una duración de dos años. Si notas que está excesivamente seco al aplicarlo, probablemente se deba a que ya ha caducado.
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Debemos reemplazarla después de un mes
La leche de fórmula para bebés, aunque esté en formato de polvos, puede contener bacterias si se utiliza una vez caducada. Si no se abre, la vida útil de la leche de fórmula suele ser de un año, pero si se abre, normalmente se pone mala en un mes.
Para recordar cuándo debes tirarla, anota la fecha en el envase del día que la abres.
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Caduca de uno a dos años tras abrirlo
Si la botella nunca se ha abierto, el champú te puede durar unos tres años. Pero si ya lo has utilizado, caducará de uno a dos años tras su apertura. Para que tu champú dure más tiempo guárdalo alejado de zonas de luz solar, calor y humedad.
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Renuévalos cada seis meses
Los tuppers de toda la vida no son tan buenos como creemos. De hecho deberías reemplazarlos cuando tengan grietas y arañazos. Tampoco es bueno calentarlos en el microondas, pues no todos los recipientes de plástico son aptos para ellos. Podrían soltar toxinas perjudiciales para la salud.
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Reemplázalo cada dos o tres años
Los cascos de bici pueden perder su eficiencia de seguridad en un par de años o inmediatamente después de haber tenido algún accidente con él puesto. Si tu casco o el de tu peque ha sido dañado, sustitúyelo por uno nuevo.
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Renuévalas semanalmente
Las cuchillas de afeitar o depilar desechables pierden brillo y dejan de estar afiladas alrededor de una semana después de su primer uso. Es importante tirarlas porque sus hojas pueden oxidarse y, si eso ocurre y además de cortar con ellas, podrías contraer una infección.
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Cámbialas cada cinco - 15 años
Según el tipo de alfombra, todo depende de su grosor y material. Pero, por lo general, las alfombras atrapan bastante el polvo. Además pueden crecer en ellas bacterias. Es importante aspirarlas con regularidad, ya que pueden convertirse en una tortura para las personas con alergia.
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Reemplázalo cada 10-15 años
El agua estancada que se va formando en el lavavajillas puede convertirse en un problema con el tiempo, especialmente si vives en una zona de aguas duras (con exceso de cal). Esto podría evitar que se laven los platos correctamente y queden en ellos bacterias.
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Sustitúyelo después de dos años
Los frascos de esmalte de uñas sin abrir pueden durar bastante tiempo si los guardas en condiciones secas. Pero si ya lo has usado, caducan a los dos años aproximadamente. Es fácil saber si un esmalte no está en buen estado por su aspecto: se espesa, se separan sus componentes, el color se vuelve amarillento y le salen grumos.
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