Inicio / Novias / Organización / Las 10 bodas reales más memorables de la historia

© Getty
Novias

Las 10 bodas reales más memorables de la historia

por Redacción enfemenino Publicado en 25 de enero de 2018
260 compartidos
A-
A+

Hacemos un repaso por las anécdotas de algunas de las bodas reales más míticas de todos los tiempos. ¿Cuáles de ellas recuerdas?

No hay nada mejor para hacernos soñar que una boda real. Los velos interminables, las carrozas doradas, la multitud vitoreando y, por supuesto, los modelitos de los asistentes. Pues si hay algo que nos encante de las bodas, además de la comida, es fichar todos los trajes de los invitados.

Aunque por supuesto no podemos dejar de nombrar la parte romántica, el camino al altar (porque en las bodas reales no hay juzgados, claro), las miradas cómplices entre los novios, el sí, quiero, el beso... ¿Ya tienes una lagrimilla asomando en el ojo? Pues espera a descubrir las 10 bodas reales más bonitas. ¡Un momento de ensueño garantizado!

1. La boda de Kate y Guillermo

Algunos nombres parecen estar hechos para ir juntos: Tic y Tac, Martes y Trece, Mortadelo y Filemón... ¿Quién podría a día de hoy imaginarse a Kate sin Guillermo? ¡Nadie! Seguida por millones de telespectadores el 29 de abril de 2011, Kate y Guillermo (William, que aún no superamos la costumbre de traducir los nombres reales) supieron hacer de su boda real una ceremonia emotiva, feliz y llena de amor que permanecerá en nuestra memoria durante mucho tiempo.

>La anécdota Si todavía te preguntas qué le dijo Guillermo a su futura mujer cuando se dirigían al altar, ¡estás de suerte! Unos especialistas en leer los labios descubrieron el secreto. “Estás guapísima”, murmuró el futuro rey de Inglaterra justo antes de bromear con su suegro: “Se suponía que esto iba a ser algo íntimo”.

2. La boda de Carlos y Diana

Antes que Kate y Guillermo, otra pareja hizo soñar al Reino Unido. El 29 de julio de 1981, una joven Diana, de 20 años, se casaba con el príncipe Carlos, de 32. Entonces, todavía creíamos que los cuentos de hadas se podían hacer realidad. Una cola de 8 metros de largo, 3.500 invitados, 750 millones de telespectadores... Esta boda real fue bautizada como “la boda del siglo”.

Lo que vino después ya lo sabemos: la llegada de sus dos hijos, Guillermo y Enrique (William y Harry), no evitó su separación en 1992, causada en gran parte, según se ha dicho, por la relación del príncipe con Camilla Parker Bowles. Cuatro años después, Carlos y Diana se divorciaban y, en 1997, la princesa moría en un trágico accidente de coche.

>La anécdota: probablemente por los típicos nervios, Diana invirtió los nombres del príncipe a la hora de decir los votos, rebautizándole como Philip Charles Arthur George.

3. La boda de Felipe y Letizia

La periodista Letizia Ortiz no podía ni imaginarse que se convertiría en una princesa cuando conoció al príncipe Felipe en diciembre de 2002. Sin embargo, menos de un año después ya estaban anunciando su compromiso. El enlace se celebró el 22 de mayo de 2004 en la catedral de la Almudena en Madrid, convirtiéndose en la primera boda celebrada en este lugar. Luciendo un sobrio vestido de manga larga, Letizia se permitió una pequeña licencia: una larga cola de más de cuatro metros.

En la actualidad, Letizia y Felipe ya son reyes de España y padres de dos niñas: Leonor, nacida en 2005, y Sofía, que llegó al mundo en 2007.

>La anécdota: la diadema que llevaba Letizia era la misma que lució en el día de su boda la reina Sofía. El velo, bordado con guirnaldas, fue un regalo de Felipe. Y otra curiosidad más: el día de la boda llovía a cántaros en Madrid y, para rematar, Letizia estaba mala con fiebre.

4. La boda de Alberto y Carolina

Dos meses después del enlace de los británicos, Alberto y Carolina de Mónaco también se dieron el “sí, quiero” en una bonita ceremonia el 2 de julio de 2011. Un precioso vestido, obra de Giorgio Armani, que resaltaba la atlética figura de la sudafricana, lágrimas de felicidad al terminar la boda, los invitados más selectos... Todo era perfecto para hacer de esta celebración “la fiesta más grande de Mónaco” desde la unión de Grace Kelly y Rainiero.

Cinco años después de conocerse y un año después de anunciar su compromiso, el príncipe Alberto II hizo de la ex campeona olímpica de natación la nueva princesa consorte de Mónaco, 29 años después de la muerte de su madre, Grace Kelly.

>La anédota: el vestido de Carolina, de corte más bien clásico, contenía nada menos que 30.000 piedras, 40.000 cristales Swarovski y 20.000 perlas. ¡Necesitó 2.500 horas de trabajo!

5. La boda de Grace Kelly y Rainiero

Una estrella de cine y un príncipe se enamoraban a primera vista. No, no es el eslogan de una comedia romántica made in Hollywood, sino la historia de amor de Grace Kelly y el príncipe Rainiero.

La actriz americana conoció a Rainiero en 1955 en Mónaco durante el festival de Cannes. Fue un verdadero flechazo y tan sólo siete meses después, se daban el “sí, quiero” ante toda la jet-set hollywoodiense (Alfred Hitchcock fue testigo de la novia) y toda la monarquía europea. Enfundada en su vestido diseñado por los estudios MGM con encajes de 125 años de antigüedad, Grace Kelly irradiaba felicidad e incluso dejaba escapar lágrimas de felicidad.

>La anécdota: para poder romper su contrato con la MGM, Grace Kelly y Rainiero ofrecieron los derechos cinematográficos exclusivos al estudio. ¿El resultado? Como no quedaron satisfechos con la primera versión de la boda civil, exigieron una segunda toma. Ése sería el último papel de la princesa.

6. La boda de Rania y Abdallah

Rania y Abdallah: una historia de amor digna de las 1.001 noches, pero con un toque más moderno. Los futuros marido y mujer se conocieron en enero de 1993 durante una cena: fue todo un flechazo y se casaron cinco meses más tarde.

Deslumbrante con su vestido de manga corta con bordados en oro, la princesa Rania conquistó al mundo enero con sólo 23 años. Desde entonces no ha parado de defender activamente los derechos de los más desfavorecidos, especialmente los de los niños. Rania y Abdallah son padres de dos niñas y dos niños, entre los que se encuentra el príncipe Hussein, heredero desde 2009.

>La anécdot: Bruce Oldfiel, el diseñador del vestido de boda, reveló en su autobiografía que el moño de Rania era tan alto que tuvo problemas para entrar en el coche.

7. La boda de Victoria de Suecia y Daniel Westling

Un cuento de hadas al revés: el 19 de junio de 2010, la princesa Victoria de Suecia, heredera al trono, se casaba con Daniel Westling, que era ni más ni menos que su entrenador personal. Daniel es hijo de un funcionario y de una empleada de correos y quizá no se veía a sí mismo como futuro rey. Sin embargo, ocho años después del comienzo de su relación, Victoria decidió casarse con él.

Impresionante en su vestido de cuello redondo, la futura reina llevaba la misma corona de oro y perlas que llevó su madre el día de su boda. Una cola de más de cinco metros completaba su vestido de princesa. A día de hoy, la pareja se ocupa felizmente de su pequeña Estelle, nacida el 23 de febrero de 2012.

>La anécdot: la princesa Victoria se casó exactamente 34 años después que sus padres, que se casaron también un 19 de junio, pero de 1976.

8. La boda de Mary y Federico de Dinamarca

Mary Donaldson y el príncipe Federico se conocieron en un pub en Australia durante los Juegos Olímpicos del año 2000. ¡Un lugar poco usual para tratarse de los futuros reyes de Dinamarca!

La pareja mantuvo una relación a distancia durante tres años, pero finalmente se acabaron prometiendo en octubre de 2003. El 14 de mayo de 2004, el cuento de hadas se hizo realidad: vestida con un espectacular vestido, la australiana de 32 años se convertía en princesa de Dinamarca. Desde entonces, no ha dejado de ganar popularidad entre los daneses.

>La anécdota: el velo que llevaba Mary es el velo de la suerte de las reinas de Dinamarca, que le regalaron a la bisabuela de Federico en 1905.

9. La boda de Máxima y Guillermo de Holanda

¡Una boda real que pudo no haberse celebrado nunca! No sólo porque la argentina Máxima Zorreguieta fuese católica, mientras que la familia real holandesa es protestante, sino porque además su padre fue ministro de Jorge Rafael Videla, quien fue encarcelado por los crímenes cometidos durante la “guerra sucia” en los años 70.

Después de la investigación, quedó claro que el padre de Máxima no tuvo relación directa con las muertes causadas en esa época y el parlamento autorizó la boda. Finalmente, el 2 de febrero de 2002, Máxima Zorreguieta se casó a sus 30 años con el príncipe Guillermo, quien actualmente es el monarca de Holanda.

Fruto de ese matrimonio, nacieron tres niñas: Catharina-Amalia (nacida en 2003), Alexia (nacida en 2005) y Ariane (nacida en 2007).

>La anécdota: para evitar cualquier polémica, los padres de la novia no asistieron al enlace.

10. La boda de Matilde y Felipe de Bélgica

El 4 de diciembre de 1999, la joven condesa Mathilde d’Udekem unía su destino al del príncipe Felipe de Bélgica, en una boda 100% sangre azul (lo que es cada vez más extraño en las bodas reales). Tan sonriente como siempre, Mathilde llegó a su boda enfundada en un vestido de corte clásico y manga larga que tenía cierto aire medieval. Y con la cola de cinco metros no nos quedaba ninguna duda: esto fue una boda real en toda regla.

Desde entonces, han tenido cuatro hijos: Elisabeth, Gabriel, Emmanuel y Eléonore.

>La anécdota: el delicado velo de la princesa Mathilde fue un préstamo de la reina Paola y la diadema había pertenecido a la reina Astrid.

Descubre: Semirecogidos novia

Semirecogidos para novias © Pinterest vía instagram.com


Y además:
La boda de Matilde y Felipe de Bélgica
Los mejores recogidos y accesorios para tu boda

por Redacción enfemenino 260 compartidos