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Guía práctica para supermamis viajeras

Publicado por Redacción enfemenino
Publicado en 15 de enero de 2016

La llegada de un hijo puede significar para muchos padres cerrar una anterior etapa viajera. Cuando se es papá novato es clásico escuchar comentarios de amigos y familiares en los que amablemente indican que "Lo bueno se ha acabado" o “Ahora os tenéis que quedar en casa sin viajar”. Con la siguiente guía práctica te demostramos que esto no es así.

¿Qué motivo de peso existe para que no se pueda viajar con los niños?¿Acaso no existen potitos y pañales en otros países?¿No serán los peques capaces de aguantar la visita a un divertido museo? Es verdad que no es igual viajar en solitario o en pareja que hacerlo con niños. Por una parte hay que dejar de lado la improvisación tratando de planificar todo al máximo y eso conlleva tener desde casa organizado traslados, alojamientos, lugares de interés, rutas… Todo lo que ahorre perder un tiempo valioso en el destino y que haga que los peques se cansen más en las esperas.

Por otra parte hay que cambiar el ritmo del viaje adecuándolo a las rutinas que tenga ya el pequeño instauradas en casa por eso aquí os dejamos una serie de consejos para viajar con niños y bebés:

Siempre que se pueda es mejor viajar por la noche

Tanto si vas en coche, tren, barco o avión los traslados nocturnos son fabulosos para los peques duerman durante todo el trayecto evitando aburrirse en ellos. En el caso de que vayan despiertos una gran opción puede ser recurrir a los típicos juegos como el "Veo, veo" o cantar canciones en familia, aquí tienes algunas sugerencias que te recordarán a tu infancia:

Apartamentos mejor que hoteles

Sobre todo cuando los niños son aún bebés y son muy recomendables para viajes largos. Elegir un apartamento para descansar da la oportunidad de preparar comida allí mismo, además de contar la mayoría de ellos con lavadoras con las que se puede poner al día la ropa de los pequeños viajeros.

Meter lo justo y necesario en la maleta

La maleta no tiene que incluir todo el fondo de armario del niño. Ropa cómoda y prendas con las que se pueda vestir "en capas" son las mejores opciones tanto para él/ella como para los padres. Además no es necesario llevar "de todo" y los "por si". Un abrigo, bodys, pantalones, camisetas, algún jersey… ¡Apuesta por la ropa básica y funcional siempre!

Una visita al pediatra antes de viajar

Él, mejor que nadie, indicará qué se puede llevar en el botiquín para aliviar síntomas leves. Un antipirético y un analgésico son buenos compañeros de viaje. Además es muy recomendable llevar siempre la Tarjeta Sanitaria Europea cuando se viaje por Europa, con ella se asegura la asistencia de urgencia y no está de más llevar un seguro de viaje que cuente con una amplia cobertura sanitaria.

Los potitos y los pañales, ¡son internacionales!

¡Sí, te lo aseguramos! Algo con lo que todos los padres primerizos y viajeros pecan comúnmente es llevar una maleta dedicada exclusivamente a los pañales y los potitos, como si al lugar al que se viaja no existieran los niños. En todos los supermercados del mundo los venden y además de marcas internacionales muy conocidas por lo que, salvo casos excepcionales como problemas específicos en la piel de los bebés o gustos determinados para los potitos, sería suficiente llevar una cantidad para los primeros días. Aunque por ejemplo, en el caso de que se haga un crucero cuesta más trabajo encontrarlos durante las escalas (por la falta de tiempo), que llevarlos, en ese caso sí, hay que llevarlos desde casa.

Incluir actividades que les gusten

Una gran diferencia que existe entre viajar en pareja a viajar con niños es la cantidad de visitas que se pueden hacer. El primer cambio importante que hay realizar en la forma de viajar es sin duda este. Disminuir considerablemente las jornadas y añadir actividades de ocio específicas o enfocadas para niños son las claves del éxito para disfrutar todos juntos del viaje. Actividades como museos con temática “divertida”, paseos en barco o parques infantiles seguro que les encantarán. No es diseñar una ruta exclusiva para los niños o bebés, sino dejarles algo de tiempo para su propio ocio.

La seguridad siempre presente en los traslados

Un miedo común suele ser los traslados. El solo hecho de pensar llevar a los niños sin seguridad en coches y taxis puede crear mucha inseguridad en los padres y hacer que no se decidan a viajar con ellos. La mejor solución es contratar un coche de alquiler, que no sólo dará libertad de horarios sino también previa solicitud a la empresa, permitirá llevar una silla de bebé o niño reglamentaria.

Asimismo para trayectos cortos tipo aeropuerto-hotel habitualmente estas empresas suelen disponer de estas sillas de bebé y su solicitud no suele generar ningún problema. Fuera de Europa la cosa se complica ya que no existe esta disponibilidad siendo así necesario que llevéis vuestra propia silla de bebé o un alzador portátil en caso de niños mayores.

Contenido elaborado en colaboración con www.pacoyverotravels.com



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