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10 señales que alertan de que estás abusando del sol

Laura Marcos
por Laura Marcos Publicado en 22 de junio de 2016

Un bronceado bonito es un rasgo que todas las mujeres atesoramos en verano. La piel morena es símbolo de belleza, pero si se abusa demasiado del sol o de las cabinas de bronceado, la consecuencia puede ser todo lo contrario: una piel con mal aspecto, envejecida, y con daños graves y duraderos. ¿Crees que estás abusando del bronceado? ¡Ponte alerta!

Con el afán de conseguir un bronceado ideal, todas podemos presentar malos hábitos que pueden ser perjudiciales y que a largo plazo harán que la piel parezca envejecida, seca, y con mal aspecto. Además, las consecuencias de tomar mucho el sol o acudir a las cabinas de bronceado pueden producir graves quemaduras, muy peligrosas para la salud de la piel.

Recuerda que puedes conseguir un bronceado bonito y una piel perfecta sin necesidad de exponerte más de la cuenta a los rayos UV. Y si no, echa un ojo a la piel de estas celebs.

La obsesión por tener una piel bronceada y lucir un buen tono durante todo el año se conoce comúnmente como tanorexia. Lo más curioso este tipo de adicción es que las mujeres que la sufren ya tienen la piel muy bronceada, pero ellas ¡nunca se ven lo bastante morenas! (al igual que una chica puede verse con sobrepeso aunque esté delgada, como en el caso de la anorexia).

Y tú, ¿crees que te pasas de la raya tomando el sol? Te damos las 10 señales que alertan de que estás abusando del bronceado.

1. Siempre quieres estar aún mas morena

Estamos a principios de junio pero tú ya te has currado un moreno envidiable para lucir en la oficina, mucho antes de marcharte de vacaciones. Si los demás te dicen todo el rato lo morena que estás pero tú te miras al espejo y te ves hasta pálida, ¡presta atención a cómo usas el bronceado!

2. Piel seca y envejecida

La obsesión por estar guapa a veces puede llevarte a todo lo contrario. A largo plazo, las mujeres que abusan del sol suelen presentar una piel seca y apagada. Como consecuencia de los rayos UV, también se muestra envejecimiento prematuro, lo que se denomina fotoenvejecimiento.

3. Quemaduras frecuentes

¿Cuántas veces te has pasado de la raya bajo el sol sin protegerte? Seguro que más de una vez en tu vida habrás padecido alguna quemadura por abusar del sol. En el caso de las personas con tanorexia, esto ocurre muchísimo más a menudo. Un largo historial de quemaduras es un factor de riesgo en el desarrollo de cáncer de piel.

4. Acudes a cabinas de bronceado

Las cabinas de rayos UV son una opción muy suculenta para mantener el bronceado ideal todo el año. Pero, ¡cuidado! Su uso abusivo puede ser muy perjudicial para la piel, especialmente si se utiliza demasiado a menudo. Las personas con tanorexia suelen acudir unas 40 veces al año. Algunos países, como Australia, han prohibido su uso, por los daños que pueden causar en la piel a largo plazo.

5. Te pones de mal humor si está nublado

Si un día no puedes tomar el sol porque está nublado, o si tus vacaciones se han arruinado porque no hace el tiempo tropical que esperabas para tenderte todo el día en la playa, puede que le estés dando demasiada importancia a broncearte. Piénsalo.

6. Te vuelves competitiva

¿Tu objetivo de cada verano es volver a la oficina siendo la que tiene la piel más bronceada? No le des tanta importancia. Las personas con tanorexia se muestran excesivamente competitivas, y no pararán de compararse por ver quién luce más morena de todas.

7. Conflictos en casa o en el trabajo

La adicción al bronceado hace que tu única prioridad sea tomar el sol. Las personas que sufren tanorexia descuidan sus responsabilidades, como ir a recoger a los niños al colegio, acudir a eventos sociales o, incluso, ir a trabajar, para dedicar todo el tiempo posible a broncearse. Esto suele traerles problemas personales con su familia, pareja, amigos y entorno laboral.

8. Necesitas el sol para sentirte bien

Gracias al sol, sintetizamos la vitamina D y nos mejora el humor porque segregamos endorfinas (hormonas del bienestar). Pero más allá de los efectos positivos del sol, las personas con tanorexia desarrollan una dependencia de este bienestar, por lo que solo se sentirán bien bajo los rayos solares o en cabinas de rayos UV.

9. Está escrito en tus genes

¿Sabías que la adicción al sol podría ser una predisposición genética? Aunque son necesarios más estudios para comprobarlo, algunos científicos afirman que las personas que tienen el gen PTCHD2 activado en su ADN son más propensas a sufrir adicción al bronceado que las que no lo tienen.

10. Baja autoestima

El moreno perfecto es un ideal que nos incita a alcanzar el canon de belleza actual. Por eso, las personas con baja autoestima son más propensas a ser adictas a broncearse. Recuerda que los cánones de belleza son modas cambiantes, y si nos los tomamos muy en serio podemos ponernos en grave peligro. ¡Quiérete más!

No necesitas una piel muy bronceada para estar guapa y sentirte bien contigo misma. De hecho, los efectos de abusar del sol pueden provocar todo lo contrario: una piel envejecida, con mal aspecto… Además de serios problemas de salud, como las quemaduras.

¿Cómo desarrollar hábitos sanos?

Lo mejor es que disfrutes del sol con moderación: en lo posible, intenta no broncearte durante las horas centrales del día, siempre utiliza protector solar (mejor si lo haces durante todo el año), y procura evitar las cabinas de bronceado.

A largo plazo, tu piel puede sufrir graves consecuencias del abuso del los rayos UV: tomar el sol en exceso o acudir a menudo a cabinas de bronceado son los principales hábitos que puedes evitar para cuidar la salud de tu piel. ¡Solo tienes que querer ser saludable! Por eso, aquí tienes unos consejos que te motivarán para llevar una vida sana.

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