Inicio / Maternidad / Bebés y niños / 5 beneficios de la tecnología en las aulas

© iStock
Maternidad

5 beneficios de la tecnología en las aulas

por Redacción enfemenino Publicado en 26 de marzo de 2018

La tecnología en las aulas, ¿es una amenaza o una oportunidad?

Hemos visto cómo la llegada de la tecnología ha afectado a nuestro estilo de vida, la forma en la que nos informamos o consumimos y cómo ha transformado muchos sectores, incluso los más tradicionales.
Aún así, la mayoría de escuelas no ha introducido muchas novedades en cuanto a tecnología se refiere. Se han incorporado algunos recursos digitales y tecnológicos a los centros educativos, pero no se está aprovechando todo el potencial que esto trae. Muchos centros, docentes y padres no confían del todo en que sea una buena idea. Les asalta la duda de si la tecnología en las aulas es algo positivo o negativo.

Cada vez hay más centros que apuestan por el uso de la tecnología como complemento a la enseñanza tradicional, sin duda es una tendencia al alza. Sí es verdad que plantea retos importantes como que haya posibles distracciones o el miedo a acceder a contenido inadecuado, pero son más las oportunidades que esta tendencia nos brinda. El 88,4% de los niños españoles de 10 años utiliza ordenadores y el 88,8% usa internet, unos datos que sugieren que su uso es ya mayoritario antes de esa edad. Son nativos digitales y están acostumbrados al uso de la tecnología, entonces… ¿por qué no podrían utilizar apps o dispositivos móviles con un fin educativo?

Queremos nombrar unas cuantas razones por las que la introducción de la tecnología en las aulas es una tendencia cada vez mayor y los beneficios que esto conlleva.

5 beneficios de la tecnología en las aulas

1. Unión de lo mejor de los recursos tradicionales y los modernos

Un sistema de enseñanza ‘blended learning’, también conocido como enseñanza mixta de recursos tradicionales y tecnológicos, permite unir lo mejor de los dos mundos. La tecnología no debería ser un sustituto a la enseñanza tradicional sino más bien un complemento. Se trata de unir lo mejor de la clase, como el impacto inigualable del profesor, el espacio o la interacción con compañeros, junto con lo mejor del universo digital que se abre más allá del aula, como el colorido, la experiencia multimedia y el contenido ilimitado al alcance de todos. En aquellos colegios que tienen recursos más limitados, el uso de tecnología e Internet les brinda la oportunidad de acceder a un contenido infinito disponible para todos los estudiantes. El acceso a la tecnología en las clases ayuda a cerrar la brecha digital y permite que las oportunidades de aprendizaje estén al alcance de todos; lo que podemos denominar como ‘la democratización de la enseñanza’.

2. Desarrollo de habilidades personales

Son muchas las maneras de introducir la tecnología en las aulas. Por ejemplo el uso de tablets a diario, utilizar el ordenador e Internet para ciertas actividades de asignaturas, visualización de contenidos online… Cada recurso está pensado para una actividad en concreto pero todas impulsan el desarrollo de habilidades en común. Por ejemplo, el hecho de proporcionar una tablet a los niños y que accedan por su cuenta al contenido didáctico, permite que los niños vayan desarrollando una autonomía y confianza en sí mismos, ya que no dependen de una supervisión constante; el guía seguirá siendo el docente pero los niños tendrán la oportunidad de explorar de forma independiente siguiendo sus indicaciones. Otro ejemplo sería las capacidades que aprenden para desenvolverse en un entorno digital, un requerimiento imprescindible para el futuro, como puede ser encontrar la información necesaria de forma efectiva en buscadores online o conocer el manejo de diferentes herramientas tecnológicas.

3. Adaptación

Existen muchos programas educativos tecnológicos que cuentan con Inteligencia Artificial programada y recursos basados en el machine learning para adaptar la lección en cada momento al nivel de los niños. Las aplicaciones y plataformas más innovadoras utilizan este sistema, consiguiendo adaptar el contenido de forma dinámica. Así, a medida que el niño juega y según vaya acertando o errando, el algoritmo readapta el contenido del curso a su nivel. El hecho de usar una tecnología adaptativa que se va ajustando a los logros de cada alumno, les permite sentirse parte de un aprendizaje real, de modo que se avanza según se va aprendiendo.

4. Motivación y juego

El aprendizaje de nuevos contenidos tiene su parte dura, como el tener que esforzarse a diario, retener información que muchas veces no gusta o no es tan interesante, pero es hora de cambiar las reglas. Está demostrado que la motivación y la ilusión impulsa a los niños a aprender de una forma más efectiva, y qué mejor manera que conseguirlo mediante juegos. Para los niños, al igual que para los adultos, la mejor manera de aprender es mediante el juego. Esto les saca de su rutina, les hace activar la mente y su creatividad y aumenta su capacidad participativa. Los canales de YouTube, aplicaciones móviles o cursos online y el uso de mecánicas y dinámicas de juego en ambientes no lúdicos, consiguen potenciar la motivación y reforzar la conducta para resolver problemas. La tecnología debe demostrar que aprender es divertido y que los niños no se lo tomen como un castigo u obligación.


5. Mayor retención de conocimientos

Cuando una cosa te sorprende, te produce emoción y te hace reír, se recuerda con más facilidad. Por ello, aquellas actividades que implican una participación activa del niño como las experiencias interactivas, tienden a conseguir un mayor grado de retención en el aprendizaje. El uso de dibujos animados para explicar o introducir lecciones es un buen recurso también, ya que dan representaciones del mundo con el que los niños están familiarizados, lo relacionan a ratos de diversión y de esta forma se consigue retener más su atención. Al ser un contenido agradable y atractivo para el niño, es fácil evitar las distracciones, pues sentirá el aprendizaje como un juego más. Los recursos que priorizan el ‘aprender haciendo’ por encima de otros procedimientos más pasivos como la memorización individual, son más eficaces en la retención de conceptos y adquisición y mejora de conocimientos.


Artículo elaborado por Marieta Viedma, educadora y cofundadora de Lingokids, inglés para niños.

Descubre: Manualidades infantiles

Manualidades para niños © iStock

Y además:
Crea su rutina de estudio: 6 pasos para que aprendan a estudiar
8 razones por las que tu hijo no se adapta al colegio

por Redacción enfemenino