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Cólico del lactante: cómo actuar si sospechas que tu bebé los sufre

por Elvira Sáez Creado en 4 de septiembre de 2019
Cólico del lactante: cómo actuar si sospechas que tu bebé los sufre© iStock

Cuando tu bebé no para de llorar y no consigues averiguar la causa, cabe la posibilidad de que esté sufriendo un cólico del lactante. Te contamos cómo actuar en estos casos para el bienestar de tu pequeño.

El cólico de lactante es una afección muy común entre los bebés durante sus primeros meses de vida. En concreto, este trastorno suele presentarse en los primeros tres meses de vida del niño y suele tener su mayor incidencia en torno a las seis semanas de vida del recién nacido. Pueden reconocerse fácilmente porque aparecen acompañados de un llanto intenso para el que es difícil encontrar consuelo.

Al contrario que ocurre cuando el recién nacido llora porque tiene hambre, calor, frío, sueño o necesidad de atención por parte de sus padres, cuando se produce un cólico no es sencillo calmarle. Lo más probable es que siga llorando hasta que pongamos remedio o se le pase. Por eso, es importante identificar si tu bebé está sufriendo un cólico del lactante para así poder tratarlo. A continuación repasamos todo lo que debes saber para llevar mejor este proceso.

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La regla más extendida entre los pediatras para identificarlo es asociarlo a la frecuencia del llanto del bebé: si llora una media de tres horas al día, tres días a la semana y al menos durante tres semanas, es probable que el niño padezca el cólico del lactante. Los momentos del día en que suelen producirse estos llantos son después de comer, al atardecer o al comienzo de la noche. No obstante, aunque estas señales se cumplan, lo primero que debes hacer es acudir al pediatra.

​​Para muchos padres, escuchar a su bebé llorar continuamente puede resultar una situación frustrante e incluso desesperarles en alguna ocasión. Pero con la información necesaria, podremos llevar este problema mucho mejor y armarnos de paciencia para ayudar a los niños durante estos episodios tan desagradables para todos.

Descubre: Cólico del lactante: cómo actuar si sospechas que tu bebé los sufre
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¿Cuáles son los síntomas del cólico del lactante?

Aunque el llanto es uno de los principales síntomas, también hay otros comportamientos comunes en los bebés que nos pueden dar alguna pista para detectar el cólico del lactante:

  • Si observamos que el bebé adopta una posición encogida.
  • Si la cara del lactante enrojece, como si estuviese congestionado.
  • Si se queja de forma continua y se sobresalta mientras duerme.
  • Si durante el episodio de llanto el recién nacido patalea, flexiona el tronco, mantiene los puños apretados, produce ruidos intestinales o expulsa gases.

Como ya se ha indicado, si observamos estos síntomas en el recién nacido, lo mejor es acudir a la consulta de nuestro pediatra para que elabore un diagnóstico. Normalmente no se requiere de una prueba específica, sino que se realiza mediante la exploración del bebé.

¿Qué provoca el cólico del lactante? Posibles causas

Lo cierto es que no se conoce un motivo específico que provoque este malestar en los lactantes, sino que el cólico del lactante puede deberse, más bien, a diversas causas. Podría estar motivado por factores psicológicos y sociales, como una excesiva estimulación del niño, cambios de rutina, falta de descanso o una respuesta ansiosa a su llanto. Por otro lado, también podría deberse a causas digestivas, como la propia inmadurez del aparato digestivo del bebé, la cual provoca cólicos generales y gases, la alteración de la flora bacteriana intestinal o el estreñimiento. O bien, la causa podría residir en alguna alergia alimentaria que tenga el niño, como a la de la proteína de la leche.

¿Cómo tratar los cólicos del lactante?

Lo primero es tener paciencia. No debemos preocuparnos en exceso puesto que el cólico del lactante es una afección común que termina desapareciendo por sí sola al cabo del tiempo, normalmente a partir de los cuatro meses. Lo que tenemos que hacer es seguir las recomendaciones indicadas por nuestro pediatra.

Además, desde la Asociación Española de Pediatría nos ofrecen algunos consejos para intentar aliviar las molestias causadas por el cólico en el bebé:

- Si el niño realiza las tomas con ansia puede que trague demasiado aire. Para evitar que después tenga gases, puedes colocar al niño en posición vertical después de la toma para que le sea más fácil expulsarlos.

- Al realizar la toma de leche, es recomendable que el bebé vacíe bien un pecho antes de cambiar al otro, ya que la leche que sale al vaciarlo por completo es más rica en grasa y energía, y de esta forma sacia mejor su hambre.

- Algunos cólicos pueden deberse a la intolerancia a las proteínas de la leche de vaca, por lo que podremos mejorar la situación retirando los lácteos de nuestra dieta (si le damos el pecho) o bien utilizando una leche de fórmula infantil especial.

- Es importante que descansemos y nos sintamos relajados para no contribuir a la prolongación del llanto del bebé. Cuanto más nerviosos se pongan los papás, los bebés más lo sentirán y empeorará el síndrome. La tranquilidad y la calma serán dos armas infalibles para lidiar con el proceso del cólico del lactante.

- Existen medicamentos y productos de parafarmacia, así como infusiones, que podrían ayudar a lidiar con los cólicos del lactante, pero antes de emplearlos es aconsejable consultarlo con nuestro especialista médico. El profesional sabrá indicarte si el tratamiento es adecuado para tu bebé o no y así evitarás riesgos innecesarios.

Otros remedios para calmar a tu bebé durante un cólico

Si el cólico ya se ha producido y no sabes cómo calmar a tu bebé, estos consejos pueden ser útiles para que se sienta mejor:

  • Cógele bocabajo con tu antebrazo y mécelo suavemente. Esta postura puede aliviar los gases y, en general, los síntomas del cólico en los lactantes.
  • Paséalo en brazos de forma suave. El movimiento puede mejorar el malestar del recién nacido.
  • Otra opción es pasearle en el cochecito, el traqueteo rítmimo y constante puede ser beneficioso para el niño.
  • Túmbale sobre tu regazo y dale un masaje delicado en la espalda.
  • Ponle el chupete: es posible que succionarlo le tranquilice.
  • Pon música de fondo suave, algunos lactantes responden de forma positiva al sonido en estos casos. Aquí te contamos cuál es la mejor música para bebés.

Sea como sea, lo mejor es que estéis tranquilos, ya que esto también afectará de forma directa al bebé. Si además de las molestias que padece por el cólico, el recién nacido nota que hay estrés en el ambiente, la situación no hará más que empeorar. Esto debes tenerlo especialmente presente en el momento en el que vayas a darle el pecho o la leche de fórmula a tu bebé, necesita calma para alimentarse y prevenir en la medida de lo posible el cólico.

Aunque sabemos que puede resultar complicado, sobre todo en el caso de los padres primerizos, te recomendamos que no te preocupes más de lo necesario, pues el cólico del lactante es un trastorno benigno que desaparece por si solo tras los primeros meses de vida y no produce secuelas en el bebé.

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