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Mitos y verdades sobre la reproducción asistida

por Elvira Sáez Publicado en 7 de febrero de 2019

Existen diferentes mitos en torno a la reproducción asistida que pueden generar muchas dudas a los pacientes que quieren optar por uno de estos tratamientos. Desde aquí resolvemos tus dudas.

Si estás pensando en recurrir a un tratamiento de reproducción asistida para ser madre, es posible que tengas muchas preguntas en mente. Ya no solo por tus dudas personales sino por todo aquello que has escuchado por parte de otras personas a lo largo del tiempo. Que si la tasa de éxito es baja, que si con frecuencia suelen producirse embarazo múltiples... Sea lo que sea, te animamos a que sigas leyendo para que puedas averiguar que hay de cierto en todo eso.

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1. Mediante las técnicas de reproducción asistida siempre se tiene un embarazo múltiple

Quizá sea uno de los mitos más extendidos, pero lo cierto es que aunque mediante la técnica de inseminación artificial se somete a la paciente a un proceso de estimulación ovárica, solo se eleva ligeramente el riesgo de gestación múltiple. Pero, según los expertos de Sanitas, se trata de un porcentaje muy bajo.

En el caso de la fecundación in vitro se incrementa un poco más, ya que según la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), el 24% de embarazos son múltiples, la mayoría gemelares.

2. Mediante la reproducción asistida se puede definir el sexo del bebé

Técnicamente sí es posible definir el sexo del bebé mediante reproducción asistida, pero no es legal en todos los países. En el caso de España, solo está permitido por razones terapéuticas, es decir, en aquellos casos en los que con ello se puede evitar la transmisión de enfermedades relacionadas con el sexo del bebé.

3. Las técnicas de reproducción asistida son dolorosas

Desde Sanitas nos cuentan que depende de la técnica utilizada. En el caso de la inseminación artificial no es dolorosa y, de hecho, se realiza sin anestesia. Se lleva a cabo en consulta mediante la introducción de un pequeño catéter. Tras esto se recomienda una hora de reposo.

Sin embargo, en el caso de la fecundación in vitro, el procedimiento es más invasivo y sí que se realiza con anestesia general. No obstante, es una intervención sencilla con una duración de 15 minutos que no requiere intubación, por lo que tras descansar un rato en la habitación, el paciente puede irse a casa. El reposo recomendado es de 24 horas.

4. Los niños nacidos mediante reproducción asistida tienden a ser prematuros o pesar menos

Se trata de una falsa creencia. El riesgo de que los bebés que nacen mediante técnicas reproducción asistida sufran algún problema congénito es similar al de los bebés concebidos de forma natural.

5. La tasa de éxito de este tipo de tratamientos es baja

Es habitual escuchar que para que es complicado que este tipo de tratamientos funcionen. Lo cierto es que todo depende del origen de fertilidad de la pareja, la edad de los mismos, las enfermedades o cualquier otro aspecto que pueda afectar en este sentido. Es por eso que para que un tratamiento de reproducción asistida funcione, ya sea inseminación artificial u otro, es imprescindible una correcta valoración de la situación por parte de un especialista. Este será el encargado de determinar que técnica va a ser más efectiva en cada caso.

Esperamos que hayas podido resolver algunas de las dudas más habituales. Si quieres dar el paso, es importante que acudas a un centro especializado en reproducción asistida. Sanitas tiene acuerdos con múltiples centros, tengas o no tengas un seguro de salud. No dudes en solicitar tu primera consulta gratuita.

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