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Casarse en San Valentín: una boda para las reinas de corazones

Cristina García-Adán
por Cristina García-Adán Publicado en 4 de enero de 2017
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Dar el Sí, Quiero un 14 de febrero es una opción muy romántica que siempre deja huella. Aquí los corazones y el color rojo serán los protagonistas. Te proponemos algunas ideas por si te animas a celebrar tu boda el día de San Valentín. ¡Seguro que cupido te trae mucha suerte!

No, no nos hemos vuelto locas, simplemente buscábamos una manera original y romántica de celebrar una boda y se nos ocurrió esta idea. Parece complicado, lo sé, pero puede organizarse con estilo y ser un éxito.

Echa un vistazo a nuestras propuestas y sigue leyendo, todo tiene su explicación.

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Natalia Vodianova © Gtres

Nuestra primera fuente de inspiración es la Love Ball que organiza cada año la modelo Natalia Vodianova. A través de su fundación Naked Heart, la modelo idea la fiesta más romántica y pasional del año. En 2011 Vodianova optó por un increíble vestido de gasa y tul que nos demostró que las fiestas o bodas soñadas también se pueden hacer realidad.

Casarse de rojo no es nada común, pero ¿y si se trata de una ceremonia civil? Nosotros lo tenemos claro, la novia viste un espectacular vestido rojo, puede ser largo o corto, eso ya es cuestión de gustos. Camina hacia su futuro marido por un pasillo adornado con pétalos de rosa o para ser más originales, de geranios rojos y verdes. Los invitados en este caso van de blanco, el color prohibido de las bodas. ¡Nos encanta arriesgar!

Si eres la novia lo tienes fácil, hay multitud de vestidos preciosos en este color, y además no te sentirás extraña porque seguro que has vestido este color de arriba abajo en más de alguna ocasión. Normalmente el primer shock que sufren las novias surge cuando se visten de novias por primera vez. Se sienten diferentes, jamás se han vestido completamente de blanco por lo que cuesta acostumbrase. Aquí se demuestra la importancia de las pruebas de vestido. Cuantas más veces te ves con tu vestido, más cómoda te sientes.

Si el rojo no te termina de convencer o crees que no te favorece, también puedes optar por el granate o el color vino. Una opción muy recomendable que también encaja perfectamente en la temática de boda en San Valentín. Juega con los pailletes, con los apliques de plumas y echa mano de los cinturones, realzan tu figura y se llevan muchísimo.

Ya solo faltan los zapatos. Unas sandalias negras serán una apuesta segura, pero realmente el color rojo permite un abanico muy grande de posibilidades. Puedes optar por un zapato dorado, plateado o incluso fucsia.

No dejes de lado los pequeños detalles, sigue el mismo hilo conductor para todo. Puedes elegir unas invitaciones con la caligrafía en rojo, que el sobre vaya forrado con una impresión de corazones, iluminar el lugar de la fiesta con luces de este tono o incluso abandonar la fiesta en un descapotable bermellón.

Esperamos haberos ayudado, o por lo menos haberos hecho soñar un poco. En las bodas nada es imposible. Es tu día y debes vivirlo de la forma que siempre soñaste.

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