Inicio / En forma / Salud / Todo sobre el cáncer de cuello de útero

Todo sobre el cáncer de cuello de útero

Publicado por Redacción enfemenino
Publicado en 26 de enero de 2016

Hay cerca de una treintena de tipos de cáncer y, entre los que afectan únicamente, o casi en su totalidad, a las mujeres, encontramos el cáncer de mama, de ovario o de cuello de útero. Este último es un cáncer que afecta a la parte inferior del cuerpo del útero, situado al fondo de la vagina.

¿Qué es?

Según los últimos datos, correspondientes a 2014, este cáncer afectó a un total de 5.121 mujeres. No obstante, los síntomas para el diagnóstico de dicha enfermedad están hoy en día bien definidos y en mano de todas nosotras.

Causas

Siempre es el mismo el virus que origina esta infección: el virus del papiloma humano (siglas en inglés: HPV), sobre todo los papiloma virus 16 y 18, responsables del 70% de los tumores.

No obstante, la mayoría de las infecciones del virus del papiloma suelen ser benignos y suelen remitir de manera espontánea (el organismo elimina de manera natural el virus) la mayoría de veces. Es decir, no producen cáncer. Pero en algunas mujeres aparecen algunas lesiones precancerígenas en la mucosa del cuello, que pueden desarrollar cáncer si no se tratan. Al contrario que otros tipos de cáncer, éste se puede evitar si se detecta y actúa en un estadio precoz de anomalía.

La contaminación se realiza, esencialmente, por contacto sexual, generalmente durante las primeras relaciones. El virus no se transmite, de ninguna manera, vía los espermatozoides o la sangre.

También existen, a su vez, factores que favorecen la contaminación por el virus HPV:
- Precocidad en las relaciones sexuales.
- Tener relaciones sexuales con múltiples parejas.
- El número de embarazos.
- Déficit inmunitario.
- Tabaquismo

Por eso siempre se recomienda llevar una vida sana, comer de forma saludable y realizar ejercicio para la prevención de este tipo de enfermedades.​

Los médicos estiman que entre las primeras manifestaciones de la presencia viral y el desarrollo del cáncer suelen pasar unos quince años. De ahí la importancia de un diagnóstico regular (por medio del frotis vaginal) para detectar la aparición de dichas lesiones en la mucosa y tratarlas y sanarlas cuanto antes, pues podrían ser posibles células cancerígenas.

Frotis

La prevención por frotis, también conocida como secundaria, es indispensable para detectar lo antes posible la presencia de células anormales en el cuello del útero que tengan el virus del papiloma humano.

Después de colocar el espéculo, el médico examina la parte externa del cuello del útero. A continuación, toma algunas células de la zona, en la parte más profunda de la vagina, con la ayuda de un pequeño cepillo o una espátula. Dicha muestra se envía a un laboratorio para ser analizada. El médico recibirá los resultados y nos informará de cualquier anomalía.

Es recomendable someterse a un seguimiento regular y realizarse un frotis cervical cada tres años, entre los veinticinco y los sesenta y cinco años. Antes de los veinticinco, la periodicidad debería ser de un examen cada año durante dos años.
Importante: el frotis cervical también puede llevarlo a cabo una comadrona o se puede acudir a un centro de salud, de planificación familiar o de maternidad. En cuanto al diagnóstico, es importante saber que desde hace algunos años existe una vacuna preventiva contra el virus del papiloma.

Si el resultado del frotis es dudoso, o si se detectan células anormales, no hay por qué preocuparse, normalmente suelen ser lesiones benignas. En ese caso se realiza una prueba más específica para clarificar los resultados del frotis, y para ello puede realizarse el test HPV, aunque también se puede practicar una colposcopia o una biopsia.

Vacunas

Vacunarse contra el virus del papiloma humano es posible e incluso aconsejable en mujeres jóvenes que nunca hayan mantenido relaciones sexuales o que lleven menos de un año con una vida sexual activa. (Probablemente las mujeres que lleven más tiempo ya hayan entrado en contacto con el virus.)

Así, la vacuna está indicada en niñas de catorce años y jóvenes de entre quince y veintitrés años que no han mantenido relaciones o que las mantienen desde hace menos de un año. Se aplica en tres inyecciones que puede suministrar el médico generalista. Cuesta unos 465 € y para las menores de once y catorce años es gratuita.

Importante: la vacuna no protege al 100 % contra el cáncer de cuello uterino ni contra otros tipos de virus. De ahí la importancia de no dejar de someterse a los controles periódicos mediante frotis cervicales para prevenir el 30% de cánceres vinculados a otros virus del papiloma humano.

Tratamiento

El tratamiento depende del estadio del cáncer en el momento del diagnóstico. los tratamientos siempre se deciden entre el equipo médico y la paciente.
El estadio precancerígeno se puede tratar con distintos métodos poco agresivos como la crioterapia (a base de frío) o el tratamiento láser, y la técnica de conización, que consiste en retirar un fragmento del cuello uterino.

Con la presencia de un tumor pequeño, se realiza la ablación completa del útero.
Si los tumores son más avanzados, también hay que realizar la ablación de las trompas, ovarios y ganglios. La paciente también puede someterse a radioterapia.
En los estadios muy avanzados, generalmente cuando el tumor se expande a otras partes del cuerpo, ya no se practica ninguna cirugía. En ese caso se sigue un programa de radioterapia junto a una de quimioterapia.

Fuente: Asociación Española Contra el Cáncer

Y además
El cáncer en la mujer
Todo lo que debes saber sobre el cáncer de mama

Puede interesarte

Comentarios