Inicio / Pareja / Sexualidad / Cómo utilizar un lubricante íntimo: ¡la clave del placer!

Cómo utilizar un lubricante íntimo: ¡la clave del placer!

Publicado por Redacción enfemenino
Publicado en 1 de julio de 2015

Los lubricantes y el sexo son la mezcla perfecta para muchas parejas a las que ayudan a disfrutar más y mejor. Pero, ¿cuál es el mejor momento de utilizarlo? ¿Cuántos tipos hay? Te contamos todo sobre lubricantes en este artículo: ¡toma nota!

En los últimos años utilizar lubricantes es una práctica casi tan común como utilizar preservativos. En las parejas gays es un elemento casi imprescindible, mientras que en las heterosexuales su uso se extiende cada vez más por diferentes motivos. Uno de ellos es que se ha normalizado el sexo anal, una práctica increíblemente placentera pero que requiere de dilatación, ya sea a través del annilingus o de lubricante. Solo así, se puede llegar a disfrutar plenamente de esta vertiente del sexo en todas sus posturas.

Pero el uso de los lubricantes va, obviamente, más allá. A continuación te contamos todo lo que debes de saber de estos milagrosos productos.

¿Por qué utilizar un lubricante íntimo?

Muchas mujeres los utilizan cuando sienten dolor en sus relaciones sexuales. Un lubricante es capaz de facilitar la penetración vaginal, suavizarla y permitir así el disfrute de ambas partes de la pareja, ya que dichas relaciones dolorosas están causadas muchas veces por la sequedad vaginal. En otros casos, es el hombre el que, en ausencia de líquido preseminal, requiere de un poco de lubricante para no hacerse daño a la hora de rozarse contra el cuerpo de la mujer.

Añadir un poco de este gel permite realizar juegos pícaros mucho más agradables. Un lubricante íntimo puede convertirse en tu mejor aliado: a diferencia de la saliva que aunque pueda resultar agradable al principio tiende a evaporarse, deja la piel pegajosa y termina por dar un olor no muy erótico, el gel lubricante se enfrenta a las incomodidades de manera discreta. Además es hipoalergénico y perfectamente compatible con todos los preservativos, que no es el caso de la vaselina, utilizada durante mucho tiempo (puede dañar el látex, creando poros, y causar irritación).

¿Cuándo utilizar el lubricante íntimo?

Se aconseja el gel íntimo en caso de sequedad vaginal. Este sustituye al mecanismo de lubricación natural y permite encontrar sensaciones agradables en el momento de la penetración. Además, incluso en casos donde no haya sequedad vaginal pero que el pene de la pareja sea de gran tamaño o la vagina muy estrecha, el lubricante es una forma muy acertada de prevenir el dolor postcoital.

Por otro lado, como decíamos antes, suele ser un aliado indispensable para una penetración anal, ya que aunque cause placer, el ano no es una zona anatómicamente preparada para la penetración, por lo que, aunque se pueda excitar y dilatar, no tiene función lubricante.

Por último está recomendada su utilización con los juguetes sexuales y otros objetos, ya que el gel lubricante proporciona un contacto más suave y permite evitar la irritación causada por una utilización prolongada. Pero, ¡atención! nunca utilices un lubricante a base de silicona con los sex toy de silicona. Son incompatibles. En caso de duda, opta por un a de base de agua.

Un gesto sencillo

Fácil de usar, el lubricante íntimo puede convertirse en un juego adicional de vuestros preliminares. Basta con colocar una pizca de gel en la entrada de la vagina, ano o pene o incluso el juguete sexual justo antes de la penetración y jugar con los dedos para extenderla bien. Cuidado si lo utilizas con un preservativo: demasiada cantidad hará que el látex se deslice demasiado y puedes perderlo.

Cada vez más variedades

Como los preservativos, la selección de lubricantes íntimos hoy en día responde a todas las necesidades y satisface todas las peticiones. La mayoría de los geles tienen una base de agua: no se pegan, no manchan, son inodoras y se limpian con facilidad. Sin embargo, en cuanto a su composición, no se pueden utilizar en la bañera o en la ducha, ya que se disuelven con el agua.

Para los retozos acuáticos es mejor utilizar los lubricantes a base de silicona. Estos poseen un poder lubricante más elevado e incluso se pueden utilizar como aceite para masajes en todo el cuerpo

Para dar a tus ojos amorosos un gusto irresistible y más goloso, juega con los perfumes. Numerosas marcas proponen gel de colores y aromáticos, para caricias bucales más sabrosas o para relaciones sexuales más exóticas. Fresa, kiwi, melocotón, caramelo, frambuesa, chicle, chocolate o hasta fruta de la pasión… una variedad de vértigo. Los lubricantes son comestibles, son fórmulas sin azúcar ni colorantes y 100% compatibles con los preservativos.

Y sobre todo... ¡Diviértete!

Para variar el placer y las sensaciones, utiliza tu imaginación. Para subir la temperatura (y para los que no estén muy motivados con la idea de poner gel frío en las partes íntimas) templa el lubricante durante algunos segundos entre las palmas de tus manos antes de aplicarlo. Al contrario, para un escalofrío de placer, añade un toque de frescura dejando el tubo en un lugar frío durante unas horas antes de la relación.

Hoy en día, existen lubricantes de todo tipo: más líquidos, más espesos, con efecto frío o calor, para retrasar la eyaculación... Incluso hay lubricantes con diferentes efectos sobre el hombre y la mujer, haciendo que a ellas se les acelere el orgasmo y a ellos se les retrase, de forma que consigan la simultaneidad en el orgasmo, algo tan deseado por muchas parejas.

Normas de los lubricantes íntimos

Diviértete, sí, pero de forma segura. Si los lubricantes íntimos facilitan los movimientos de penetración, también facilitan el transporte de bacterias. Para preservar la flora vaginal de una posible contaminación de gérmenes, se aconseja evitar todo contacto entre la mucosa y el gel. Si quieres practicar una penetración vaginal después de una penetración anal, es preferible limpiar el lubricante y volver a poner gel limpio sobre el pene antes de pasar al acto.

Dicho esto, ya solo nos queda que disfrutes de, al menos, las 100 formas que te preponemos a continuación. ¡Viva el placer!

Puede interesarte