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¿Chupete sí o no?: consejos prácticos para mamás y papás

por Blanca Nieto Creado en 10 de octubre de 2019
¿Chupete sí o no?: consejos prácticos para mamás y papás© Chicco

Un aliado indiscutible para calmar al bebé, el chupete acompaña al recién nacido desde sus primeros meses de vida hasta sus primeros años, dándoles serenidad y ayudándoles a conciliar el sueño. ¿Cuáles son los beneficios del chupete para el pequeño? ¿Hasta cuándo usarlo? Resolvemos todas tus dudas.

Video por Carla Dominguez

La succión es un instinto natural del bebé, presente incluso antes de su nacimiento (en muchas ecografías el bebé ya aparece chupándose el dedo). De hecho, es precisamente este instinto el que le permite alimentarse por sí mismo, ya sea a través del pecho o del biberón, y es este mismo instinto de succión el que ayuda al recién nacido a coordinar a la vez la respiración y la deglución, además de estimular la funcionalidad de los músculos faciles y el correcto desarrollo de la boca. Para un niño, por tanto, chupar es un gesto espontáneo que, al estimular la producción de serotonina, le da sensaciones placenteras, infundiendo calma y serenidad.

El chupete juega, por tanto, un papel muy importante en la primera fase del bienestar psicofísico, ya que es percibido por el bebé como un "refugio seguro" donde encontrar calma en los momentos de agitación. Además, tiene gran importancia en la formación de la cavidad bucal, facilitando los movimientos de la lengua y el paladar.

¿Chupete sí o no? Todo lo que debes saber

La pregunta sobre el uso del chupete es cada vez más común, existiendo mucha controversia en las diferentes respuestas. Los expertos recomiendan el uso del chupete en los primeros meses de vida del bebé, aunque es conveniente evitar un uso demasiado prolongado. Lo ideal es comenzar a utilizarlo una vez que el bebé haya establecido el hábito de la lactancia materna, aproxidamente pasado el primer mes de vida y hasta los 12 meses. Como te hemos mencionado con antelación, el chupete satisface el instinto de succión del recién nacido, lo que aporta al bebé tranquilidad y seguridad y le ayuda a conciliar el sueño. Además, su uso está asociado a la prevención del síndrome de muerte súbida tel lactante (SMSL), según explica la Asociación Española de Pediatría.

Lo posibles riesgos del uso del chupete se relación con problemas dentales u otitis media, aunque aparecen cuandosu uso se prolonga más allá de la edad recomendada, los 12 meses de vida, momento en el que el bebé deja de tener riesgo de padecer el síndrome de muerte súbita y en el que ya ha perdido el instinto de succión. Otros problemas relacionados con el uso del chupete se dan cuando este se impregna con sustancias dulces que podrían causar caries en la boca del niño.

Cómo elegir el mejor chupete según la edad del bebé

A la hora de elegir el chupete más adecuado para tu bebé, los especialistas recomiendan optar por uno con tetina ortodóntica. Estas tetinas están diseñadas para facilitar la posición natural de la lengua y distribuir uniformemente la presión sobre el paladar, de esta forma, el uso del chupete no interferirá en el correcto desarrollo de la boca de tu bebé. Evita los chupetes con tetina en forma de cereza, ya que ejercen presiones incorrectas justo en el centro del paladar.

Una vez que hayas encontrado el chupete adecuado, con la tetina adecuada, debes elegir la talla que mejor se adapte a tu hijo. Para los recién nacidos, la tentina ortodóntica debe ser más pequeña y más corta, además, el chupete debe ser más ligero y el protector debe dejar libre la nariz y la barbilla, con grandes orificios de ventilación para evitar que la saliva se acumule y permitir que la piel respire.

Cuando el niño sea más mayor tan solo debes tener en cuenta el grupo de edad. Normalmente, hay dos tipos de chupetes, los extra suaves y los que tienen el escudo rígido. Los primeros son preferibles para dormir, ya que no molestarán al niño ni perturbarán su sueño. Los de escudo duro son perfectos para el día a día, aunque recuerda elegir siempre la tetina de ortodoncia.

En relación a los materiales, puedes elegir entre un chupete de silicona o uno de látex. Ambos tienen características diferentes. La silicona es un material transparente e higiénico, insípido e inoloro que no se deforma con el paso del tiempo. El látex, en cambio, es un material suave y naturál, elástico y resistente. Elegir uno u otro dependerá de los gustos de tu bebé, ya que ninguno de los dos tienen beneficios sobre el otro.

Cuándo darle el chupete al bebé: la excepción de los bebés prematuros

El momento ideal para empezar a utilizar el chupete es cuando el niño ya está habituado a tomar leche del pecho con normalidad y cuando la madre produce ya la suficiente cantidad de leche.
Sin embargo, la cosa cambia cuando el bebé es prematuro. En este caso, el chupete favorece la alimentación independiente y funciona como analgésico cuando el recién nacido está en la incubadora. Estos bebés se alimentan por una sonda nasogástrica y el chupete puede facilitar la adquisición de la capacidad de succionar y tragar leche tan pronto como sea posible.

Esterilizar el chupete, ¿cómo hacerlo?

¿Cómo se limpia y esteriliza el chupete? Lo primero que debes hacer cuando lo compres es ponerlo en agua hirviendo durante 5 minutos y dejarlo enfríar, de esta forma, asgurarás la máxima higiene.
Una vez realizada la primera esterilización, la regularidad con la que debes limpiar el chupete varía en función de la edad del pequeño. En los primeros 6 meses, cuando el sistema inmunológico del niño sigue inmaduro, el chupete debe ser esterilizado al menos una vez al día y cada vez que entre en contacto con alguna superficie sucia. Después de 6 meses, cuando el sistema inmunológico del niño se haya fortalecido, la esterilización diaria deja de ser necesaria.

Los métodos más comunes para esterilizar el chupete son el agua hirviendo o los esterilizadores eléctricos especiales o esterilizadores a vapor.
Si optar por el agua hirviendo, el método más antiguo, tan solo tienes que sumergir el cupete durante unos 5 minutos y dejarlo enfriar.

Si prefieres un esterilizador, te damos varias opciones:

Y si quieres llevar a tu hijo siempre protegido, hazte con un esterilizador para chupetes portátil. Podrás llevarlo siempre en tu bolso y desinfectar el chupete cada vez que se le caiga a tu pequeño. Puedes comprarlo en Amazon por 24,90€.

Otras sugerencias sobre el chupete que no te debes perder

Es aconsejable revisar el chupete con frecuencia, especialmente cuando a tu bebé le empiezan a salir los primeros dientes, ya que es muy probable que tenga roturas o pequeñas incisiones. Lo ideal es cambiar el chupete cada dos meses, independientemente de cualquier rotura y asegurarse de mantener en casa al menos dos de recambio y uno en la bolsa o la mochila (de sobra sabemos que los chupetes desaparecen con mucha facilidad).

Otro hábito útil es fijar el chupete al vestido con un clip especial para evitar que el chupete se caiga, pero nunca lo ates alrededor del cuello del pequeño, te damos algunas opciones:

Como te hemos dicho antes, nunca metas el chupete en sustancias dulce, podría causar caries y acostumbrar al niño desde una edad temprana a un sabor demasiado dulce.
Por último, no utilices el chupete sistemáticamente cuando el niño llore, existe el riesgo de crear una especie de "adicción". El chupete ayuda a tranquilizar al niño y a darle seguridad, pero es importante que los padres, antes de cortarle el llanto al niño con el chupeto, se esfuercen por comprender sus verdaderas necesidades. Un niño pequeño utiliza el llanto para comunicarse y entender qué está demandando el bebé es mejor que darle inmediatamente el chupete.

Cuándo y cómo quitarle al niño el chupete sin sufrimiento

Como te hemos mencionado anteriormente, la Asociación Española de Pediatría aconseja limitar el uso del chupete hasta los 12 meses, en este momento, deja de ser beneficioso para el bebé ya que este ha perdido el instinto de succión y ya no hay riesgo de sufrir el síndrome de muerte súbita del lactante. Lo ideal es incentivar al bebé a dejarlo progresivamente. De hecho, es posible que tu bebé deje de usarlo por él mismo sin necesidad de que tengas que hacer nada. A veces, sin embargo, no es tan sencillo de abandonar el hábito, para conseguirlo desvía la atención del niño a otros objetos o actividads nuevas. Involucra al niño en la decisión preguntándole, por ejemplo, dónde quiere que lo escondas o si quiere dárselo a un duendecito, asociar cada progreso con una pequeña recomensa (no necesariamente algo material, con una dosis extra de besos o abrazos bastará). Desmuestra comprensión y no reproches al niño si insiste en querer el chupete, ten paciencia y sed comprensivos, tarde o temprano tu bebé abandonará el chupete.

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