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Escarlatina en niños: causas, síntomas y tratamiento de esta enfermedad

por Elvira Sáez Creado en 22 de octubre de 2019
Escarlatina en niños: causas, síntomas y tratamiento de esta enfermedad© Getty

La escarlatina es una enfermedad infecciosa, causada por bacterias, que suele darse durante la infancia. Se produce cuando los estreptococos del grupo A atacan a las mucosas y cursa con síntomas como la erupción cutánea, la lengua enrojecida y la fiebre.

Como su nombre indica, la escarlatina, se caracteriza por una erupción escarlata o rojiza que se extiende por todo el cuerpo y suele afectar, principalmente, a los niños. Aparte de la tonalidad, la piel puede tener un tacto rugoso, con pequeños bultitos. Esta suele comenzar en el tórax, para después extenderse a otras zonas. Se trata de una enfermedad infecciosa, por lo general leve, producida por las bacterias estreptococos del grupo A, que se suele transmitir por la tos o las gotitas que se expulsan al estornudar.

Video por Carla Dominguez

Causas de la escarlatina

Como decíamos, la escarlatina está causada por bacterias. En concreto, por un grupo de bacterias llamado streptococcus A o estreptococos del grupo A. Estas bacterias infectan las mucosas y sueltan unas toxinas que producen la enfermedad.

Cómo se contrae la escarlatina

Los estreptococos del grupo A viven en la nariz y en la faringe del ser humano. De hecho, se calcula que durante el invierno hasta el 20% de la población es portadora de estas bacterias. Sin embargo, no todos los que las portan padecen los síntomas típicos de esta enfermedad. Los estreptococos se transmiten, principalmente, de las siguientes formas:

  • Gotas de la tos y los estornudos infectadas con estas bacterias.
  • Entrar en contacto con algo donde hayan caído esas gotitas infectadas y después tocarse la nariz o la boca.
  • Usar los mismos cubiertos o vasos que una persona enferma de escarlatina.
  • Tocar las manchas rojizas de la piel provocadas por los estreptococos del grupo A.


En algunas ocasiones, aunque excepcionales, se pueden transmitir estas bacterias a través de alimentos que no hayan sido manipulados correctamente.

El periodo de incubación de la escarlatina, es decir, desde que se contrae la infección hasta la manifestación de los primeros síntomas, suele ser de uno a tres días. Durante el periodo de incubación, el afectado también puede contagiar a otras personas. Si el afectado no es tratado debidamente con antibióticos, puede llegar a contagiar en un periodo de hasta tres semanas. En caso de ser tratado, este tiempo se reduce mucho: hasta dos o tres días.

Síntomas de la escarlatina

Repasamos algunos de los síntomas más característicos de la escarlatina:

  • Fiebre alta repentina.
  • Dolor de garganta y tos.
  • Molestias al tragar.
  • Dolor de cabeza.
  • Dolor articular.
  • Amígdalas inflamadas, rojas y con pústulas de pus.
  • Ganglios linfáticos inflamados.
  • Lengua fambruesa o lengua de color rojizo.
  • Erupción cutánea que comienza en el tórax y se extiende por el cuerpo.

La erupción cutánea o exantema, tan característica de la escarlatina, suele durar entre una y tres semanas desde el inicio de la enfermedad. Cuando desaparece, es habitual que la piel se descame, sobre todo en zonas como las palmas de las manos y las plantas de los pies.

Tratamiento de la escarlatina

Al tratarse de una infección bacteriana, el tratamiento de la escarlatina es antibiótico. Lo más frecuente es que el paciente tome un tratamiento de 10 días basado en penicilina o en otros antibióticos en caso de alergias para eliminar los estreptococos del grupo A. Gracias a este tratamiento, se consigue lo siguiente:

  • Aliviar los síntomas de la escarlatina: fiebre, dolor de garganta, tos...
  • Reducir el tiempo de duración de la enfermedad.
  • Prevenir complicaciones graves.
  • Prevenir la transmisión de las bacterias a otras personas.


Otras recomendaciones para mejorar el estado del niño afectado por la escarlatina:

  • Reposo, especialmente en caso de que tenga fiebre.
  • Aislar al niño para evitar el contagio de la enfermedad (no acudir al colegio u a otras actividades).
  • Mantener un ambiente humedo y fresco para evitar o reducir los ataques de tos.
  • Beber muchos líquidos para facilitar la disolución y expulsión de las flemas.

Posibles complicaciones de la escarlatina

Las complicaciones de la escarlatina son muy poco frecuentes, pero pueden producirse si las bacterias se propagan a diferentes zonas del cuerpo. Algunas de ellas son:

  • Neumonía (inflamación de los pulmones).
  • Fiebre reumática.
  • Artritis.
  • Glomerulonefritis posestreptocócica (enfermedad renal)

Para reducir el riesgo y prevenir estos problemas derivados de la enfermedad, en caso de confirmación de la escarlatina, es importante seguir el tratamiento pautado por el profesional médico.

¿La escarlatina puede producirse en adultos?

La respuesta es sí. Aunque suele ser mucho más frecuente en niños de entre 5 y 15 años, la escarlatina puede darse en cualquier persona y a cualquier edad. No obstante, hay determinados factores de riesgo que incrementan la posibilidad de padecer esta infección:

  • Padres con niños de estas edades.
  • Adultos que pasan mucho tiempo con niños.
  • Pasar tiempo en colegios y guarderías.


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