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Estomatitis aftosa o herpética en niños: causas, síntomas y remedios caseros

por Blanca Nieto Creado en 27 de septiembre de 2019
Estomatitis aftosa o herpética en niños: causas, síntomas y remedios caseros

La estomatitis, ya sea aftosa o herpética, es una patología muy frecuente en niños y muy molesta e incómoda para ellos. Te contamos todo sobre esta inflamación, sus causas, síntomas y cuáles son los remedios caseros que pueden mitigar las molestias.

La estomatitis es un problema muy molesto que suele ser bastante común en los niños. Se trata de una patología que afecta a la cavidad oral, pudiendo afectar a las anginas, el paladar, la lengua, las mejillas y otras zonas internas de la boca.

La estomatitis se manifiesta con la formación de una serie de ampollas blanquecinas que aparecen sobre la mucosa de la boca. En algunos casos puede provocar algunas décimas de fiebre e incluso fiebre alta. Existen diversos tipos de estomatitis, las dos principales son la aftosa y la herpética.

La estomatitis herpética, también conocida como virus del herpes simple, está provocada por un virus, por lo que es infecciosa, al contrario de la estomatitis aftosa. Mientras que la estomatitis herpética aparece entre los 6 meses y los 5 años, afectando sobre todo a niños que nunca han estado expuestos al herpes, la aftosa tiene su pico entre niños desde los 10 años hasta la adolescencia. Estadísticamente lo sufre más el género femenino que el masculino.

Te contamos cuáles son las causas y síntomas de esta patología, si hay peligro de contagio y cuáles son los mejores remedios, tanto farmacológicos como caseros.

Estomatitis aftosa y herpética en niños: causas y síntomas

La estomatitis en niños tiene unas manifestaciones visibles en la boca: en el interior de la cavidad oral se forman áreas blanquecinas o pequeñas ampollas aisladas o agrupadas que causan dolor y escozor.

En el caso de la estomatitis herpéticas, las aftan suelen ir acompañadas de fiebre alta en los 2 o 3 días previos a su desaparición. Otros síntomas son úlceras en las encías o amígdalas, lengua o paladar irritados, encías blancas, hinchadas o con sangre, dificultad para tragar y pérdida del apetito, salivación excesiva, ganglios linfáticos hinchados u halitosis.

La estomatitis aftosa, por su parte, vienen anunciada con ardor u hormigueo en la boca. Las ampollas se presentan primero con una mancha roja y luego se convierten en úlceras abiertas de, aproximadamente, 1 cm de tamaño.

En cuanto a las causas, la estomatitis herpética es causada por el virus HSV-1, generalmente contraído en la primera infancia y que permanece latente hasta que se manifiesta. Su aparición puede verse facilitada por la presencia de irritación en la cavidad bucal. Definir las causas de la estomatitis aftosa es más complicado, puede ser provocada por factores hereditarios o por estrés emocional, ansiedad o incluso problemas del sistema inmunitario o carencias alimenticias, sobre todo, por la falta de vitaminas B y C, ácido fólico o hierro.

¿Cuánto dura? ¿Hay riesgo de contagio?

La estomatitis herpética causa trastornos muy dolorosos en los primeros 3-4 días. En 6-7 días la fiebre desaparece y el herpes se reduce notablemente, para después desaparecer por completo a los 15-20 días. Otros tipos de estomatitis, sin embargo, no duran más de 3-4 días, y terminan de recuperarse por completo en una semana.

Solo la estomatitis herpética es contagiosa, el virus puede transmitirse a través de la saliva o por contacto directo o indirecto con el niño que la ha contraído. Hay que tener precaución para no usar los mismos cubiertos, la misma ropa de cama o tener contacto demasiado cercano. Además, deberás evitar que el niño no se toque las ampollas con el dedo, ya que esto podría provocar la propagación del virus en el resto de la boca e, incluso, a otras partes del cuerpo.

El riesgo de contagio existe desde dos días antes de que aparezcan las ampollas hasta que el pequeño está completamente curado.

Tratamiento: ¿antibiótico u otros medicamentos?

Al ser un virus y no una bacteria, la estomatitis herpética no se trata con antibióticos. Por su parte, la estomatitis aftosa se cura sola, sin necesidad de ningún tratamiento específico.

En el caso de la estomatitis herpética, puede tratarse con un antiviral administrado por vía oral o intravenosa, de esta forma, se reducirá la intensidad y la duración del problema. Para que este tratamiento sea verdaderamente efectivo, debe inciarse en las 48 primeras horas de infección y seguirse durante unos 5 días.

El antiviral se prescribe en caso de estomatitis herpética primaria y no cuando es un problema recurrente, en estos casos es suficiente aplicar ungüentos o utilizar remedios naturales como los que te recomendamos a continuación.

Si observas que tu hijo puede estar sufriendo sea estomatitis herpética o estomatitis aftosa, te recomendamos acudir al médico para que determine de cuál de los dos tipos de inflamación se trata y cuál es el mejor tratamiento.

Remedios naturales para calmar los efectos de la estomatitis

Los tratamientos famacológicos deben ser siempre prescritos por un médico y pueden acompañarse de remedios naturales que ayudarán a calmar el dolor de las ampollas o aftas. El aloe vera, por ejemplo, gracias a su poder antiinflamatorio y cicatrizante es perfecto para cicatrizar las ampollas. Aplícalo en formato gel para que favorezca su regeneración.

Otras remedios naturales efectivos son los ungüentos antisépticos a base de rosa mosqueta, zinc o grosella. Muy útil también es el aceite de árbol de té y el aceite de melaleuca. Puedes aplicarlo suavemente sobre las heridas con un bastoncillo.

El consumo de vitamina C o las bacterias lácticas pueden acelerar el proceso de curación de la estomatitis. También el consumo de propóleo o miel puede favorecer la regeneración de las ampollas.

¿Qué comer en caso de estomatitis?

Es muy común que la aparición de estomatitis venga acompañada de falta de apetito y dificultad a la hora de tragar. No te preocupes, si tu pequeño no tiene ganas de comer es normal, es una forma de evitar el dolor. En los días de dolor más agudo, puedes darle algo fresco como leche o yogur y, sobre todo, manténlo siempre bien hidratado con agua y, sobre todo, zumos de fruta natural. Cuando las ampollas empiecen a curarse, pasa a darle comidas semi-líquidas, fácil de tragar, como por ejemplo los purés de verdura.

Dado que la estomatitis puede ser causada por falta de vitamina C, intenta que esta no falte en la dieta de tu hijo: brócoli, espinacas, rúcula, naranjas o kiwi debe estar muy presentes en la dieta de tu pequeño.

Blanca Nieto
Redactora Commerce Blanca Nieto es editora commerce en Enfemenino. Se graduó Traducción y desde entonces ha combinado su pasión por las lenguas y las letras con la comunicación digital y …