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¿Tienes pendiente una manicura? Inspírate con estos diseños de uñas decoradas y nail art

A todas nos encanta tener la manicura siempre lista –o casi siempre– y las más aficionadas al cuidado de manos y pies optan por cambiar de colores y diseño cada día que acuden al manicurista. Y es que gracias a artistas como Rosalía, que apuestan por arriesgados diseños, el nail art (un término inglés que se refiere a todo lo que tiene que ver con el diseño y decorado de uñas) se ha convertido en toda una tendencia donde ya no existen reglas y donde los diseños más atrevidos son los que más triunfan. ¡Es la nueva moda!

Pero como cualquier otra tendencia de belleza el nail art ha cambiado profundamente a lo largo de la historia. Y es que el arte de las uñas no es nada nuevo. Esta práctica nació hace alrededor de 3.000 a.C en China, cuando las clases más altas utilizaban una sustancia rojiza o de color metálico elaborada a base de una solución de plata para teñir sus uñas. Esta técnica continuó desarrollándose, por lo que se empezaron a utilizar otros productos como cera de abeja, clara de huevo, gelatina, tintes vegetales y goma arábiga. Pero ellos no fueron los únicos. También la realeza egipcia, por ejemplo, teñía sus uñas con un tinte negro en el año 3.500 a.C –aunque Cleopatra prefería el rojo oscuro.

Hasta el siglo XIX, la tradición de decorar las uñas se estancó, ya que lo más habitual y la tendencia preferida era llevarlas desnudas y perfectamente moldeadas. Pero fue en 1830, cuando el Doctor Sits desarrolló en Europa los palitos de naranjo y también la lima  (herramientas útiles para despejar la uña y retirar las cutículas), cuando se descubrió todo un nicho de mercado que ofrecía multitud de posibilidades a nuevos trabajadores. La moda de la manicura había llegado para quedarse. Poco después, su nieto diseñó todo un sistema y set de cuidado de manos y moldeado de las uñas que se comercialización en Estados Unidos y revolucionó el mercado.

En esta época, la tendencia en uñas era la forma ovalada pero con la punta un tanto afilada. Los tonos preferidos eran claros y muy naturales, una moda estilo nude. Pero ya en el siglo XX comenzaron a utilizarse los esmaltes de uñas que conocemos hoy. Los colores vivos y vibrantes eran propios de clases trabajadoras, mientras que los tonos perla eran propios de las clases adineradas.

Hubo que esperar hasta las décadas de 1930 y 1940 para que surgieran las primeras soluciones para quitar el esmalte y las primeras piezas de uñas postizas. Una década después, en 1950, el color estrella era el rojo y el diseño en forma de luna el más popular. En la década de los 60, con el movimiento hippy, se popularizan los colores brillantes como el verde y el azul, hasta que en los 90 los esmaltes neones se convierten en la tendencia estrella.

A partir de los 2000 y todavía hoy, los tipos de manicura más populares son los esmaltados permanentes, las uñas de gel, acrílicas y las de porcelana. Y es que ahora sobre formas y colores no hay nada escrito, es solo cuestión de gustos.


Nail art, un negocio que mueve millones de euros

La publicidad y las tendencias promovidas por algunas celebrities han convertido el nail art en un negocio millonario. Ha dejado de ser una rutina de belleza para una ocasión o día especiales, por ejemplo, para la Navidad, y limitada únicamente a las mujeres para convertirse en una práctica transgresora que no conoce de edad ni de género.

Según el portal de informes de consumo Statista, los beneficios anuales de este sector de belleza alcanzan en Estados Unidos los 5.000 millones de euros anuales. Y es que hay quienes acuden semanalmente a retocarse las uñas o incluso hacerse una manicura y pedicura completas. Siendo así, tiene sentido que en una misma calle podamos encontrar hasta dos y tres salones de belleza.

Nos atrevemos a decir que el nail art ya no es lo que era. Que la manicura francesa o el diseño de media luna han quedado muy atrás –aunque sieguen siendo un acierto– y han sido desbancados por trabajos de nail art que podrían catalogarse de escultóricos. Colgantes, diamantes, cristales, mini figuritas, abalorios, pegatinas y todo tipo de decoraciones. Si de verdad quieres lucir una manicura de escándalo, con un presupuesto asequible (alrededor de 25 euros) puedes hacerlo.

Eso sí, si quieres lucir una manicura que se asemeje a la de Rosalía en la última gala de los Latin Grammy, a la sencilla y elegante manicura de Kim Kardashian o a las maravillosamente esculpidas uñas al estilo de Cardi B o Ariana Grande, tenemos que decirte que necesitarás contar con un presupuesto más elevado.

Pero llevar las uñas decoradas ya no es solo una forma de mejorar nuestro look. Una manicura bonita y elaborada es toda un arma de empoderamiento, significa que hemos tomado conciencia de nuestro poder y cuidamos de nosotras mismas. Y no lo decimos solo nosotras, lo dice Rosalía, que explicó al diario británico The Guardian que llevar las uñas largas es un símbolo radical del feminismo. Así que, ¿te animas pedir cita en el manicurista o te atreves a hacerlo tú misma en casa? Si escoges la segunda opción, asegúrate de hacerlo un día que tengas tiempo, ¡para conseguir un buen resultado tienes que dedicarle tiempo a tus manos y hacerlo con calma! Puedes probar varios estilos diferentes y decidir con cuál te sientes más cómoda.

Echa un vistazo a la selección que hemos hecho para ti de fotos de las mejores manicuras, diseños y modelos de nail art, ¿con que estilo te quedas? ¡Puedes escoger uno para cada día!



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