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60 recetas con fresas perfectas para celebraciones

¡Fresas!

Estamos en época de fresas y se nota. Cuando vas por la calle y pasas por delante de una frutería no puedes evitar echar un vistazo por si hubiera esta deliciosa fruta.  Su olor característico ya nos advierte de que corremos peligro de comprar no sólo una, sino varias bandejas de este manjar.

Lo complicado es llegar a casa sin haber terminado con ellas por el camino. Seguro que muchos no son capaces de resistir la tentación y llegan a casa con más bien pocas. Una vez en casa y viendo las que quedan, podemos elegir entre dos opciones.

La primera, lavarlas y comerlas tal cual, sin nada o quizás con un poco de azúcar o helado para endulzar su sabor poco, pues a veces pueden resultar algo ácidas. La segunda, hacer una receta especial con ellas. Hay infinidad de platos y postres que puedes hacer con esta deliciosa fruta primaveral.

Haz la elección correcta

Para elegir una que sea adecuada a lo que quieras cocinar tienes que tener en cuenta varias cosas. Lo primero, su apariencia dice mucho, debe ser firme y brillante, que con sólo mirarla te apetezca darle un bocado. Y lo segundo, el olor. Por norma general, si una fresa no desprende olor, después sabe a poco o a nada. Lo bueno es que tenga ese olor característico que nos invite a comerla.

Hay que tener presente que hay infinidad de tipos de fresas y debes prestar atención, pues no todas sirven para lo mismo. Depende de tus gustos y de la receta que quieras realizar, puedes elegir una u otra clase. Aquí te describimos algunas de las más comunes que se pueden encontrar en el mercado español para que puedas elegir la más adecuada a cada plato y no cometas ningún error.

La más común es la Reina de los valles que, como su propio nombre indica, es la reina de las fresas. Se trata de la variedad más común y que puedes encontrar fácilmente en cualquier frutería o supermercado. Tiene un tamaño pequeño con un color que va desde un tono blanquecino hasta un rojo brillante. Su sabor es dulce y aromático, por lo que se adapta a todo tipo de postres perfectamente.

No te olvides del fresón

Entre los fresones, la que mayor cultivo tiene es la Camorosa. De tamaño grande, tiene un color muy brillante y su carne es firme y de buen sabor, ideal si lo que quieres es prepararte una ensalada con frutas, un plato perfecto para los días en los que hace calor y apetece comer algo fresquito.

La Oso grande es otro tipo de fresón que, aunque tiene tendencia a rajarse y su color sea anaranjado, su sabor es potente y puede sorprenderte. 

Si lo que quieres es un gusto más dulzón, entonces la Cartuno es la mejor elección, ya que tiene un sabor azucarado perfecta para muchos postres. Tiene forma cónica y un color rojo brillante.

Pero el fresón que probablemente mejor sabor tenga de los que podemos encontrar en el mercado es sin duda el de la variedad Pájaro, de forma cónica y firme. Tiene una pulpa consistente, ideal tanto para platos dulces como salados y tiene un color rojo uniforme y brillante.

Por último, te presentamos a la fresa más tardía, la variedad Selva. Son las que podemos encontrar en verano a partir de julio hasta el final del verano. Es más dura que los otros tipos y su sabor es menos intenso, pero aguanta más tiempo en buen estado que sus hermanas.

Unos consejos sobre cómo conservarlas

Las fresas son un fruto que hay que comer cuando está maduro, si no, poco sabor tiene. El problema llega a la hora de conservarlas. Se trata de una fruta que se ablanda muy rápidamente y puede que si lo compramos con mucha antelación acabemos tirando la mitad al cubo de la basura. 

Lo mejor que puedes hacer es comprarlas el mismo día que vayas a utilizarlas o como mucho un par de días antes. Así te asegurarás de que están en perfecto estado. Y siempre debemos meterlas en el frigorífico para que se conserven el máximo tiempo posible. Cuando las vayas a consumir, sácalas un rato antes.

Te recomendamos que las laves sólo cuando vayas a comerlas o usarlas en tus recetas. Si lo haces cuando las has comprado, lo único que conseguirás es que se ablanden y se pongan pochas antes de tiempo. Cuando las laves, no quites el rabito antes de hacerlo, sino después, así evitarás que cojan agua de más.

Ahora que ya sabes cuáles comprar y cómo conservarlas, te mostramos posibles recetas con fresas que puedes hacer con ellas. Aprovecha que es época y prueba más de una. No te arrepentirás.

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