Inicio / Psico / Consejos / Los kidults: una generación que no quiere crecer

© Alicia en el País de las Maravillas
Psico

Los kidults: una generación que no quiere crecer

por Laura Sutil Publicado en 6 de marzo de 2015

Son adultos. Trabajan, estudian, viven de forma independiente y algunos, incluso, han formado su propia familia. A pesar de ello, se niegan a crecer y siguen prefiriendo vivir como niños algunos aspectos de sus vidas. Una nueva generación de 'Peter Pan' gana fuerza alrededor del mundo. ¡Conoce a los kidults!

© Peter Pan

Quizás tú seas una de ellos y aún no lo sepas. Si desayunas cacao soluble en lugar de café o si prefieres ver en el cine Big Hero 6 a ese 'dramón' del que todo el mundo habla, sin lugar a dudas, te has aferrado a tu infancia y no la piensas dejar ir tan fácilmente. Quizás tengas 20 años o puede ser que estés rondando los 30. Sea como fuere, eres una kidult de los pies a la cabeza. Otros te llamarán 'adultescente' pero, como ocurre casi siempre en estos casos, el término anglosajón nos convence bastante más.

Comprar chuches está dentro de tus actividades preferidas y tienes que reconocer que te hace aún más ilusión que cuando eras niña. Aunque has dejado atrás las muñecas, sigues enganchada a los juegos de móvil que te amenizan el viaje al trabajo en transporte público. Mención aparte merece la ropa: ¿cómo crees que viste una kidult? Los estampados de tus ídolos de la infancia en tus camisetas, así como las prendas de inspiración naif son un básico en sus fondos de armario.

Pero más allá de estos rasgos superficiales, según algunos estudios psicológicos, todos las personas pasamos por una época kidult que se sitúa entre los 20 y 25 años. Durante esta franja de edad nuestro cerebro muestra algunos picos de actividad adolescente que nos hacen seguir disfrutando de los pequeños placeres de la infancia, aún cuando tenemos responsabilidades de adulto.

Y es que, al parecer, Peter Pan no estaba solo en esto de querer perderse en El País de Nunca Jamás y, de vez en cuando, a nosotras también nos encantaría olvidarnos de crecer, ¿y a ti?

Y además:
Genética caprichosa: mellizas de diferente raza
Los niños nos dan una lección: ¿qué es realmente el amor?

por Laura Sutil

Puede interesarte