Necesidades diarias en calorías

Publicado por mvega
Publicado en 4 de julio de 2008

Como una fábrica, nuestro cuerpo necesita energía para funcionar, para mantener y renovar sus células, tanto cuando está activo como cuando está en reposo. Esta energía, la encontramos en la alimentación, en forma de calorías aportadas por las proteínas (1 g = 4 Kcal), los lípidos (1 g = 9 Kcal) y los glúcidos (1 g = 4 Kcal).
Porque todos somos diferentes, las necesidades varían considerablemente según los individuos y los metabolismos. Para mantener un peso estable y mantener una buena salud, es esencial respetarlos. Sigue nuestras explicaciones...

Las necesidades básicas
Entre las necesidades “fijas” de cada uno, se distingue:

> El metabolismo, es decir, la energía que quema el organismo en reposo para permitir la vida fundamental de las células (70% de la energía total), los movimientos respiratorios (10%), los latidos cardíacos (4%) y el mantenimiento del tono muscular. La cifra puede ser extremadamente variable según los individuos, ya que depende, en parte, de la edad (los gastos disminuyen con el paso de los años), del sexo (el hombre quema por naturaleza más que la mujer) y de la masa muscular (cuanto más musculada es una persona, más energía gasta durante el reposo).

> La regulación de la temperatura corporal. Una célula humana puede vivir de modo prolongado sólo entre 36 y 41°C. Frente a las variaciones climáticas, el organismo se ve continuamente obligado a ajustar su temperatura interna. Tanto en un sentido como en el otro (lucha contra el frío o contra la sudoración), esta regulación consume energía. Sin embargo, en nuestro clima templado, este gasto es mínimo.

> La asimilación de los alimentos. Ciertos nutrientes (particularmente las proteínas) comportan un gasto más grande durante su digestión, asimilación y transformación en energía. En cada comida se consumen calorías, ¡pero también las gastamos!

> El crecimiento. El organismo de un niño o de un adolescente utiliza mucha energía para desarrollarse.

Las necesidades relacionadas con la actividad física
Son variables, dependen del trabajo muscular de cada uno. Con cada esfuerzo físico, el organismo quema más o menos energía, según la intensidad y la duración del ejercicio (de 60 a 100 Kcal/h para un esfuerzo ligero hasta 1.000 Kcal/h para un esfuerzo intenso). Así, las necesidades aumentan cada vez que se realiza un ejercicio físico. Por lo tanto, las necesidades son mayores en los deportistas, los trabajadores manuales y las personas activas físicamente.
Desgraciadamente, el trabajo intelectual no comporta el aumento del gasto energético, pero necesita una alimentación equilibrada y bien repartida durante todo el día para permitir una mejor eficacia.

Casos particulares
Durante el momento del embarazo y la lactancia, las necesidades aumentan sensiblemente en función de la corpulencia y del estado de nutrición previo de la mujer.

Estimaciones
Vinculadas a numerosos parámetros, las necesidades energéticas del ser humano difieren sensiblemente según los individuos. Para tener una buena salud y mantener un peso estable y adaptado (el "peso de forma"), deben corresponder al gasto energético: si se aporta al organismo más energía de la que necesita, engordamos; si no le aportamos la suficiente, adelgazamos.
Veamos, según los especialistas, las necesidades diarias estimadas, según el sexo y el grado de actividad:
> Actividad baja: 2.100 Kcal para el hombre, 1.800 Kcal para la mujer
< Actividad ligera: 2.700 kcal para el hombre, 2.000 Kcal para la mujer
> Actividad fuerte: de 3.000 a 3.500 para el hombre, de 2.400 a 2.800 para la mujer
> Mujer embarazada: de 1.800 a 2.500 Kcal

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