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Guía práctica para padres primerizos: todo lo que debéis saber sobre los recién nacidos

Cristina Gonzalez
por Cristina Gonzalez Publicado en 14 de febrero de 2017
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Convertirse en padres implica sin duda un cambio de vida. Aunque esta etapa vendrá cargada de momentos especiales, también os encontraréis con otros que podrían desconcertaros un poco, especialmente durante los primeros meses de vida del bebé. Si tenéis dudas o no estáis seguros de cómo actuar en ciertas ocasiones, no os preocupéis. Os contamos todo lo que hay que saber sobre los recién nacidos.

Desde observarte como si fueras un completo extraño hasta quedarse embobados mirando esa cosa extraña a la que llaman ombligo. El comportamiento de los bebés puede resultar desconcertante para los padres primerizos. Por eso, para guiaros en los primeros pasos, hemos creado esta guía práctica para padres primerizos. Aquí van algunos consejos y explicaciones que necesitáis saber para que solo os tengáis que preocupar de lo importante: ¡disfrutar de vuestro bebé!

Las secuelas del parto

Normalmente, los recién nacidos tienen la cabeza con forma de cono, debido a que los huesos del cráneo son blandos y se desplazan para ayudar al bebé a salir a través del hueso pélvico de la madre. Pero no os preocupéis: su cabeza se redondeará tras un día o dos. También podría nacer con la nariz aplastada y las orejas hinchadas debido a la posición en la que se encontraba dentro del útero, pero esta hinchazón disminuye en un par de días. Por otro lado, puede que también tenga los brazos y las piernas demasiado flexionadas, algo que se debe a que el bebé estaba un poco apretado en el útero.

Marcas rojas en la piel

Puede que tu bebé al nacer presente un aspecto algo colorado. Pero no te preocupes, es simplemente un efecto de la circulación sanguínea. También es habitual que le aparezcan marcas rojas en la cara, cuello o espalda. Estas no son en absoluto peligrosas, algunas se desvanecen con el tiempo pero otras pueden quedarse para siempre en forma de marcas de nacimiento.

El cordón umbilical

Tras cortar el cordón umbilical, al bebé le quedará una especie de muñón de color gris amarillento que irá adquiriendo un aspecto negruzco según se vaya secando. Una vez seco se caerá en unas dos semanas después del parto. Lo único que hay que hacer es mantener esa zona limpia y seca, ¡la naturaleza hará le resto!

El cráneo se termina de formar fuera

La cabeza del recién nacido es uno de sus puntos débiles, puesto que los huesos del cráneo aún no se han terminado de formar. A estos puntos blandos situados en el cráneo se les denomina fontanelas. Las zonas más sensibles son la parte superior de la cabeza, que tarda unos 18 meses en terminar de formarse, y la zona posterior, que se formará a las 6 semanas de vida.

Presta atención a su cabeza

Seguramente desees que las fontanelas de tu bebé se cierren rápidamente, pero relájate, también pueden aportar información valiosa, pues pueden darnos pistas sobre el estado de salud del recién nacido. Las fontanelas hundidas indican deshidratación y las que aparecen abultadas podrían ser signo de alguna enfermedad. Si notáis algo de esto en vuestro bebé, deberíais acudir al pediatra.

Los bebés suelen perder peso

Los recién nacidos pierden alrededor de un 7% y un 10% de peso corporal durante la primera semana. Esta pérdida se debe a los procesos fisiológicos naturales y no tiene nada de extraño. Simplemente tienes que alimentar a tu bebé siempre que te lo pida, asegurándote de que se coge bien al pecho. Recuerda que la lactancia materna es una parte importante del proceso, pues aportará al bebé sustancias nutritivas para su desarrollo.

Su piel no siempre es suave

Si crees que tu bebé no tendrá que enfrentarse al acné hasta la adolescencia: te equivocas.
La piel del recién nacido es un poco complicada. Es normal que se seque y se pele durante los primeros días, ya que estaba creciendo en un ambiente caliente durante la gestación. El cambio de temperatura puede alterarles la piel, pero se puede solucionar con alguna crema hidratante para bebés.

Los recién nacidos siempre tienen sueño

Los bebés suelen dormir unas 16 horas al día, pero no del tirón, sino durante breves periodos, ya que aún no han establecido un ritmo biológico. Los recién nacidos suelen tener el sueño muy ligero y se despiertan con facilidad, algo que puede resultar agotador para los padres. Lo único que podéis hacer es armaros de paciencia y esperar a que vuestro retoño crezca. ¡Ánimo!

Se comunican llorando

Los bebés no saben hablar. Llorar es la única manera que tienen para comunicarse con nosotros durante los primeros meses de vida. ¿Tendrá hambre? ¿Necesitará un cambio de pañal? ¿Serán gases? Al principio es difícil distinguir un llanto de otro y averiguar qué necesitan, pero con el tiempo seréis capaces de hacerlo, a medida que vayáis conociendo a vuestro bebé.

Estornudan y tosen mucho

Durante los primeros días es normal que el bebé tosa y estornude un poco. Lo hace para limpiar las vías respiratorias, en las que probablemente quede algo de líquido amniótico. Es normal que algunos padres piensen que su hijo puede haber pillado su primer resfriado, pero se trata de lo contrario: un bebé que sabe lo que tiene que hacer para despejar sus vías respiratorias, es un bebé que sabe mantenerse sano y fuerte.

Los fluidos son normales

Si habéis tenido una hija, no os alarméis al ver que tiene alguna mancha extraña en el pañal. Las niñas recién nacidas suelen expulsar un fluido vaginal rosa durante dos o tres días. Esta especie de sangrado es el resultado de la retirada de hormonas que la madre le estaba proporcionado durante su estancia en el útero. Es algo muy normal.

No hay nada de malo en pedir ayuda

Los recién nacidos acaparan toda nuestra atención y energía. Si notáis que estáis al borde del colapso, ¡que no os de vergüenza pedir ayuda! Los abuelos son unos de los mejores consejeros con los que podemos contar.

La importancia del cariño

Después de 9 meses de espera y de soportar cambios hormonales, estarás ávida de afecto. Pero por desgracia, tendrás que esperar aún más para que tu bebé te demuestre algo de amor. No porque sea un bebé sin corazón, sino porque al principio ni siquiera te podrá ver bien (su vista tarda en desarrollarse) y además aún no han asimilado el concepto de amor. Aún así, demostrarle afecto al bebé durante ese tiempo es algo muy importante. Quizá no pueden respondernos aún con una sonrisa o un beso, pero el amor y los mimos que le demos serán clave para su desarrollo social.


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