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Los complementos alimenticios

por mvega Publicado en 15 de mayo de 2008

Píldoras, cápsulas, comprimidos y otras tisanas mágicas van viento en popa: cada vez son más los españoles que los ingieren regularmente, sobre todo las mujeres. ¿Qué son realmente estos productos milagrosos? Pongamos los puntos sobre las íes.

¿Que son los complementos alimenticios?
Según la nueva definición europea, los complementos alimenticios son alimentos comercializados en forma de cápsulas, comprimidos, ampollas, tisanas, soluciones bebibles, etc., cuyo fin es completar la alimentación habitual. Constituyen una fuente concentrada de nutrientes (vitaminas, minerales, aminoácidos, ácidos grasos esenciales, antioxidantes, fibras) u otras sustancias (plantas) que tienen un efecto nutricional o fisiológico. Deben satisfacer cada día al menos el 15% de las aportaciones nutricionales recomendadas de los nutrientes que contienen.
No son medicamentos: mejoran el bienestar pero no curan ninguna enfermedad. Están dirigidos para personas con buena salud que desean mantenerse, no para enfermos, y no necesitan prescripción médica.
Son seguros, están sometidos a una reglamentación estricta que les impone un sistema de calidad que permite asegurar la trazabilidad, la higiene y la seguridad al consumidor; la obligación de etiquetar todos los ingredientes y las recomendaciones de uso.

¿A quién están dirigidos los complementos alimenticios?
En esta era moderna, nuestros hábitos alimentarios han cambiado: dedicamos menos tiempo a las comidas, cada vez comemos de forma menos variada y, por razones financieras y temporales, consumimos cada vez más productos transformados que frescos y naturales. Resultado: nuestra alimentación a penas satisface nuestras necesidades, que cada vez son mayores (debido al estrés, a la contaminación, al agotamiento, al tabaco).
Los complementos alimenticios están destinados a quienes quieren completar puntualmente su alimentación para contrarrestar un déficit o satisfacer una necesidad específica acrecida. También se dirigen a ciertos grupos de población que, debido a sus condiciones fisiológicas específicas (niños, personas mayores) o a un metabolismo perturbado (fumadores) tienen necesidades nutricionales particulares

¿Cómo aclararse con tanta diversidad?
Los complementos alimenticios se venden en muchos sitios: farmacias, grandes superficies, tiendas especializadas y parafarmacias. Independientemente del lugar de venta, están sometidos a la misma reglamentación. Aún así, se recomienda verificar la marca antes de realizar una compra por internet o por correspondencia, porque puede que los productos vendidos por estos medios no cumplan la legislación española o europea.
Por lo general, se dividen en 3 categorías: el bienestar (forma, tono, digestión, sueño...), la delgadez (drenar, acompañar la pérdida de peso, controlar el apetito) y la belleza (preparar la piel para el sol, mejorar el estado del cabello, de las uñas, de la epidermis, etc.).

¿Cuándo y cómo utilizarlos?
Se recomienda tomar los complementos alimenticios en períodos de duración limitada siguiendo las recomendaciones de la etiqueta, ya sea para solucionar puntualmente un problema (magnesio contra los calambres, carbón contra la hinchazón del vientre...), o bien para mejorar globalmente un estado (curas de 1 o 3 meses renovables).
En la medida en que son alimentos, a priori no presentan ningún riesgo en cuanto a la ingesta de medicamentos. No obstante, en caso de tratamiento médico, pide consejo a tu médico o farmacéutico, y no dudes en llamar a los servicios de atención al consumidor de los fabricantes.
Por otro lado, es posible tomar 2 complementos alimenticios al mismo tiempo, siempre que no hagan doblete.
Por último, no hay que olvidar que los complementos alimenticios no sustituyen en ningún caso una alimentación equilibrada: están en caso de necesidad, para completarla.

por mvega

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