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Mitos y realidades sobre los antibióticos: todo lo que debes saber

Laura Marcos
por Laura Marcos Publicado en 8 de febrero de 2017

Cuando padecemos alguna infección, tenemos la garganta inflamada o incluso los síntomas de la gripe, lo primero que nos viene a la cabeza es tomar algún medicamentos para sentirnos mejor. Pero ¿sabías que los antibióticos pueden ser contraproducentes si no se usan de manera correcta?

Son muchos los mitos que circulan acerca del uso de los antibióticos, unos medicamentos que actúan sólo contra las bacterias, y no nos sirven frente a otras enfermedades provocadas por virus, por ejemplo, contra la gripe y el resfriado. Si crees que la mejor idea cuando tienes síntomas como fiebre o inflamación de garganta es tomar un antibiótico, estás muy equivocada, ¡podrías empeorar la situación! Te revelamos mitos más comunes sobre antibióticos.

La mejor manera de luchar contra una gripe o un resfriado es reposar hasta que los síntomas desaparezcan y, sobre todo, hidratarse bien. Por eso, te dejamos 20 recetas de zumos saludables que puedes preparar en casa para ayudar a cuidarte y, que además, te ayudarán a perder peso.

¿Has caído en alguna de estas falsas creencias sobre los antibióticos?

1. Los antibióticos sirven para curar cualquier cosa

¡Falso! Los antibióticos son efectivos sólo para las infecciones provocadas por bacterias. La gripe y el resfriado, por ejemplo, son patologías provocadas por virus. Además, muchas infecciones de oído e inflamaciones de garganta, como la faringitis, también suelen estar provocadas por virus.

Entonces, ¿qué podemos hacer para curarnos? Lo cierto es que no hay nada que pueda eliminar los virus, sino que únicamente podemos tratar sus síntomas. Los analgésicos pueden ser eficaces para el dolor de cabeza, y los antipiréticos sirven para bajar la fiebre. Si tienes gripe o resfriado, ¡olvídate de los antibióticos! Además, si se trata de parásitos u hongos, no siempre serán efectivos los antibióticos.

2. El uso de antibióticos previene los síntomas de la gripe

¡Incorrecto! Si los antibióticos no pueden eliminar los virus, tampoco pueden prevenir la aparición de las enfermedades provocadas por ellos. Es de lógica, ¿no?

De hecho, la toma de antibióticos cuando estamos sanos puede provocar que, precisamente, nos volvamos más vulnerables a las infecciones bacterianas. El abuso de estos fármacos puede hacer que las bacterias se vuelvan resistentes y, cuando tengamos una infección de verdad, los antibióticos no puedan eliminarlas del organismo.

3. Los antibióticos funcionan matando a las bacterias

Lo cierto es que no siempre es así. A veces, estos fármacos actúan sobre las bacterias eliminándolas (acción bactericida); pero en otras ocasiones su trabajo es inhibir su crecimiento y desarrollo (bacteriostáticos). Si se impide que las bacterias sigan creciendo, nuestro propio cuerpo, con su mecanismo de defensa natural, puede actuar contra la infección de forma efectiva. Es una manera más natural de eliminar una infección.

4. Los antibióticos bajan las defensas

Seguro que has escuchado esta afirmación en alguna ocasión. O es posible que tú misma lo hayas experimentado. Si tomas antibióticos, por ejemplo, para tratar una infección de orina, puede ocurrir que al poco tiempo acabes con una infección por hongos en la vagina (candidiasis vaginal).

Esto puede suceder porque los antibióticos pueden alterar la microbiota natural, es decir, la flora bacteriana que tu propio cuerpo posee, y que es necesaria para que todo funcione correctamente. La flora de la vagina, por ejemplo, es muy sensible a estos cambios. Pero esto no significa que las defensas de tu cuerpo se vean alteradas. ¡No tiene nada que ver!

5. Cualquier antibiótico es eficaz para una infección bacteriana

No todos los antibióticos tienen el mismo efecto. Los de amplio espectro bacteriano, por ejemplo, actúan sobre muchos más tipos de bacterias que los de espectro selectivo, que se dirigen únicamente a un grupo determinado de bacterias. No creas que por tener una infección en los ojos la puedes tratar con el mismo medicamento con el que te curarse la infección de oído la semana pasada. Los antibióticos sólo hay que tomarlos bajo prescripción médica.

Aunque a veces es inevitable pasar por alguna infección bacteriana o un virus, lo mejor es mantenerse sanas para prevenir cualquier patología. Alimentarte bien, hacer ejercicio y dormir las horas suficientes son hábitos que pueden ayudarte a tener las defensas en forma. ¡Comienza a motivarte ya! Te dejamos los mejores consejos para llevar una vida sana.

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