Inicio / Psico / Consejos / ¿Qué revela tu postura corporal sobre tu personalidad?

© iStock
Psico

¿Qué revela tu postura corporal sobre tu personalidad?

por Redacción enfemenino Publicado en 12 de diciembre de 2017
A-
A+

Aunque no lo creas, tu postura dice mucho sobre tu personalidad. ¡Descúbrelo!

Solemos pensar que si no tenemos una buena postura corporal es debido al peso que cargamos diariamente o porque pasamos largas horas sentadas delante del ordenador. Y aunque todo eso está relacionado, ¿sabías que tu personalidad también puede afectar tu postura?

Tu personalidad y la postura

Investigadores de la Universidad McGill y la Universidad de San Diego para Estudios Integrativos reunieron a 100 personas y se dispusieron a determinar si las personas extrovertidas y las introvertidas tenían una postura diferente. El resultado mostró una sorprendente correlación entre la personalidad y la postura. El 96% de los sujetos que tenían una postura ideal eran extravertidos. Los introvertidos, por otro lado, eran mucho más propensos a tener la espalda plana con la pelvis más inclinada hacia adelante.

© iStock

Comprender la razón por la cual los extravertidos y los introvertidos tienden a ser diferentes es fascinante: se remonta a nuestras antiguas respuestas físicas al estrés positivo y negativo. Cuando nos sentimos seguros, nuestra respuesta de acción se activa, lo que nos impulsa a ponernos de pie y arquear la espalda, preparándonos para la acción. Los extravertidos tienden a sentir y actuar con confianza, y la activación repetida de la respuesta de acción puede llevar a los extravertidos a estar en esta postura todo el tiempo.

Por el contrario, cuando nos sentimos tímidos, temerosos o no queremos ser el centro de atención, se desencadena nuestra respuesta de retirada. Esta respuesta, hace que contraigamos nuestros músculos abdominales como si nos encogiéramos en la posición fetal para sentirnos protegidos. Cuando contraemos los músculos abdominales, colocamos la pelvis debajo y el arco natural en la parte baja de la espalda se aplana, lo que da como resultado las posturas planas de espalda, sin que nuestro trasero se vea y que son enormemente comunes entre las personas introvertidas.

La importancia de tener una buena postura

Además de parecer más seguros de nosotras mismas y de sentirnos más optimistas cuando vamos bien rectas, según los estudios en 2016 del American Postural Institute, el 90% de la población presenta distorsiones posturales que afectarán negativamente su salud, acortando en algunos casos hasta 14 años de vida útil. Si las personas que sufren degeneración postural de la columna vertebral no la corrigen a tiempo, empezarán a sufrir artrosis u otras patologías asociadas, disminuyendo así, su calidad de vida general.

Corrigiendo tu postura se restaura el flujo adecuado de energía al cerebro y a la médula espinal, los órganos de tu cuerpo permanecen más jóvenes y sanos traduciéndose en un estado de bienestar inmediato, concentrándote más y con menor esfuerzo, durmiendo mejor, sintiéndote con más energía y viviendo con mayor vitalidad.

Cómo saber qué tipo de postura favorece y qué se puede hacer para mejorarla

Primero, haz que un amigo te saque una foto de lado. Ponte de pie normalmente y no intentes tener una postura perfecta. Mirar una foto en lugar de ver tu reflejo en el espejo te ayudará a ver tu postura de forma más objetiva. ¿Tus músculos tensos de la parte inferior de la espalda te hacen arquear la espalda? ¿Tus músculos abdominales están contraídos, tirando de tu cabeza hacia adelante y aplanando tu pelvis?

Comienza a notar si la forma en que te sientas te hace sentar o posicionarte de ciertas maneras. ¿Te pones derecho o arqueas la espalda cuando te sientes seguro? ¿Te encorvas cuando te sientes tímido o no quieres ser el centro de atención? En el gimnasio, enfócate en tu postura durante los entrenamientos. El ejercicio te ofrece la oportunidad perfecta para concentrarte sin distracciones, como llamadas telefónicas o correos electrónicos. Pide consejo a tu entrenador.

Trabaja tu conciencia ergonómica por unos días. Ponte una alarma cada hora en el teléfono y cuando suene, observa cómo estás sentada o de pie. Corrige tu postura si es necesario y mira cuánto tiempo puedes permanecer en esa postura ideal. A veces solamente dándonos cuenta de cómo acabamos hechas un siete en la silla del trabajo, nos hace ver si necesitamos una silla distinta o cambiar la altura de la mesa o el ordenador, y eso no sólo repercutirá en una mejor postura, sino que además te hará enfrentarte al trabajo con mayor seguridad en ti misma.

Concierta una cita con un quiropráctico licenciado para que te realicen un estudio postural. Te resultará sorprendente cómo en pocas semanas tu postura queda modificada y ya no te resultará nada difícil seguir los consejos ergonómicos apropiados, pues la columna vertebral habrá recobrado su equilibrio natural.

Cuánto más consciente seas de cómo eres tú y de cómo te sientes en cada momento, más fácil será que puedas darte cuenta de cómo tu postura tiene mucho que decirle al mundo. Así que ponte en manos de buenos entrenadores y quiroprácticos ¡para realzar la belleza innata de tu columna vertebral y de tu personalidad!

Articulo elaborado en colaboración con Roser de Tienda, doctora quiropráctica con especialidad en salud de la mujer y los niños.

También puedes practicar algunos ejercicios para fortalecer tu espalda

Y además:
Test: ¿cuál es el sentido que domina tu personalidad?
Test: ¿qué tipo de persona eres?

por Redacción enfemenino