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Focaccia de salmón ahumado, una receta deliciosa y saludable

por Patricia Álvarez Creado en 20 de marzo de 2020
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La focaccia surgió como una receta humilde para ofrecer una inyección de energía a los marineros y pescadores. Sus historias son varias y provienen desde hace más de diez siglos, cuando los piratas sitiaron la región de Liguria. Su receta básica se cree que procede de los antiguos etruscos o los antiguos griegos y nosotros vamos a adaptarla a los nuevos tiempos sin perder su esencia. Pero tranquilas, ¡la nuestra de hoy va a ser muy rica y muy fácil de preparar!

Hoy en día, la focaccia puede ser un acompañante de lujo; o, incluso, una buena comida si le dedicamos algo más de tiempo. No obstante, es una receta muy sencilla de preparar. Por lo que no es necesario ser un cocinero de primer nivel para realizar esta elaboración.

La masa de la focaccia es muy similar a la de pizza, muy popular en Italia. Generalmente se aliña con aceite de oliva y sal gruesa, aromatizándola con hierbas como, por ejemplo, el romero. Fuera de Italia solemos utilizarla como un sándwich, y es así como vamos a prepararla hoy.

Video por Patricia Álvarez

Ingredientes

Para la masa:

  • 25gr de levadura fresca Levital
  • 55ml de aceite de oliva virgen extra
  • 660gr de harina de fuerza
  • 430ml de agua tibia
  • 15gr cucharadita de sal

Para el relleno:

  • 200gr de salmón ahumado
  • 2 dientes de ajo
  • 150gr de rúcula
  • 50gr de tomates secos
  • 2 pulpetas de mozarella
  • Queso blanco, cantidad necesaria
  • Pizca de sal y pimienta

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El primer paso será coger nuestra levadura fresca y disolverla en un vaso con parte del agua tibia de la receta. Utilizamos otro recipiente grande para añadir la harina de fuerza. En este bol, haremos un agujero en el medio de la harina y le añadiremos nuestra primera mezcla de levadura, para después empezar a incorporar resto del agua. Lo haremos de manera lenta mientras vamos mezclándola poco a poco con la harina. Al finalizar, le sumaremos el aceite y la sal.

Una vez que tengamos todos los ingredientes en nuestro recipiente, amasamos con nuestras manos hasta conseguir una masa integrada. Ahora nos vamos a trabajar fuera del recipiente. Es importante contar con un espacio amplio para poder trabajar con la masa. Para facilitar el amasado, podemos espolvorear harina sobre la superficie para que no se pegue y podamos manipular bien la masa. Vamos a trabajar como si fuese una masa de pan. Estiraremos con fuerza la masa sobre la superficie y la doblaremos sobre sí misma con fuerza. Repetimos este proceso tantas veces como fueran necesarias hasta que la masa no se quede pegada ni a la encimera ni a nuestras manos.

Cuando tengamos la masa perfectamente amasada, haremos una bola, la metemos de nuevo en nuestro bol y la dejamos reposar tapada con un paño hasta que doble su volumen.

Con nuestra masa preparada, pintamos con un pincel con un poco de aceite la bandeja del horno. Utilizamos nuestras manos para extender la masa sobre la bandeja dejándola lo más uniforme que nos sea posible. Recordad que el grosor ideal que debemos darle es de aproximadamente 2 cms. Ya solamente nos faltaría hacerle unos pequeños agujeros sobre la masa con nuestros dedos y esparcir la sal en escamas, por encima. Una vez hecho esto, volvemos a dejarla fermentar hasta que doble su tamaño (aproximadamente 1 hora).

Una vez pasado este tiempo, calentamos el horno a 220ºC y la horneamos de 12 a 15 minutos, hasta que empiece a dorarse.

Mientras tanto, cogemos los tomates secos y los hidratamos en agua caliente hasta que estén tiernos. Una vez así, los dejamos escurrir y los guardamos. Después, los ponemos en un bol con un poco de aceite de oliva, sal, pimienta y los dientes de ajo aplastados.

Utilizamos ahora la mozarella para cortarla en rodajas. El salmón ahumado lo preparamos en tiras. También limpiamos la rúcula para hacer la mezcla.

Una vez horneada nuestra masa, la dejamos reposar y enfriar. A continuación la partimos por la mitad y rellenamos. En primer lugar, cogemos un lado de la masa y la untamos con el queso blanco. Después, añadimos el salmón, la mozzarella, la rúcula y los tomates para después ponerle encima la otra parte de la focaccia.

Solamente nos queda disfrutar de esta receta súper fácil de hacer y riquísima para comer.

Contenido elaborado en colaboración con Levital

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