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17 cosas que te ocurren cuando empiezas una dieta

por Redacción enfemenino Publicado en 16 de agosto de 2016
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Nadie dijo que los comienzos fuesen fáciles y más si hablamos de dietas. El mítico autoengaño de "este lunes me pongo en serio", conversaciones internas encima de la báscula, batidos y recetas de sabores extraños... Empezar un régimen puede convertirse en una auténtica aventura que te pondrá a prueba. Todas hemos pasado por una dieta al menos una vez en la vida, y seguro que te sientes identificada con estas 17 cosas que suceden cuando empiezas a controlar tu alimentación.

Se acabaron las comilonas, las siestas eternas, los picoteos entre horas y los empachos a dulces. Has decidido ponerte a dieta, y estás super motivada por comenzar a cuidarte y ponerte en forma. Pero no sabes lo que se te viene encima y, pocos días después de empezar ya estás preguntándote por qué diantres te metiste en semejante berenjenal.

​Pero todo sufrimiento tiene su recompensa y así lo agradecerás cuando te veas estupenda y sin tener que meter barriga para abrocharte ese pantalón que tanto te gusta. Para mentalizarnos de aquellas cosas que no podremos ni oler durante las próximas semanas, aquí te dejamos unas cuantas imágenes de los alimentos más deseados pero a la vez más prohibidos. Ve diciendo adiós y, al menos, ríete con nosotras de estas 17 cosas que seguro a ti también te pasan cuando empiezas una dieta.

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1. Hablas contigo misma

Tus diálogos interiores aumentarán notablemente sobre lo que debes y no debes comer y sobre tus logros personales en esos días. Te repetirás en la cabeza: "Un minuto de placer, una eternidad en las caderas". Tu yo interno tendrá vía libre para hacerte sentir culpable si haces trampas o para felicitarte si te mantienes firme.

2. Las dietas empiezan siempre los lunes

Que levante la mano la que nunca haya dicho aquello de "este lunes me pongo sin falta". Está visto que el ser humano está programado para seguir un orden coherente, y que si se comienza una dieta, mejor que sea el lunes. Al igual que con los días de la semana, lo mismo pasa con las horas. Si empezamos algo, que sea a en punto o a y media, y no hay más que hablar. Todo lo demás sería muy confuso...

3. Descubres que el zumo verde sabe a hierba

Qué gran idea juntar espinacas, coles, manzana y limón... ¡mmm delicioso! (mentira). Aunque las famosas vayan de un lado para otro con estos zumos y en sus manos parezcan de lo más chic, te preguntarás cómo pueden disfrutar de su sabor. ¡Si pareciera que estás bebiéndote el césped de tu jardín!

4. Los oportunos cumpleaños

No falla nunca: te pones a dieta y de repente todo el mundo empieza a cumplir años y a organizar barbacoas, cenas y meriendas con pasteles y tartas. Más quebraderos de cabeza para terminar de corromper tu débil fuerza de voluntad.

5. Tus amigos se ponen de acuerdo por primera vez

¡Vaya! Justo el día que empiezas con tu nueva dieta a tus amigos les apetece quedar para dar un paseo y tomar unos helados. O para ir al cine, porque han estrenado una peli super guay y quieren verla mientras se atiborran de palomitas. Y tú les acompañas, claro, no vas a hacerles ese feo...

6. ¿Semillas de Chía, espirulina y bayas de Goji?

Que no te suene a chino... Por tu bien tendrás que ir familiarizándote con este vocabulario y más aún con su sabor. Apuntáte estos 30 superalimentos para una vida más saludable.

7. Sayonara a la comida china

Tallarines con huevo, arroz tres delicias... Estos platos, además de estar buenísimos, son rápidos, prácticos y te encantan. Pero tendrás que despedirte de tu fiel repartidor chino. También de italianos, japoneses, americanos y derivados...

8. Cócteles bajos en calorías

Salir con tus amigas será uno de tus mayores quebraderos de cabeza. Y es que más allá del agua y de los refrescos light, tomarte una copa o un cóctel puede echar por tierra toda una semana de esfuerzo. ¡Qué peligro tiene el alcohol! Afortunadamente, tenemos una opción: ¡los cócteles con menos calorías!

9. Las conversaciones con la báscula

Ese pequeño cacharro que tienes en el cuarto de baño se convertirá en tu mejor aliado o, por el contrario, en tu peor pesadilla. No lo niegues, cada vez que visitas a la báscula tienes una conversación con ella. De ti depende si es agradable o si está llena de reproches...

10. Un día es un día...

Nadie compartirá tu decisión, y los sobornos alimenticios serán el ABC de cada encuentro social, especialmente si tu madre forma parte de él. Una tapita en el bar, un pastelito de postre, una bolsa de chuches para merendar... La frase "un día es un día" será tu nuevo machaque continuo.

11. Nadie te toma en serio

Es la tercera vez que empiezas una dieta y ya estás empezando a coger fama por tu dejadez y tu poca fuerza de voluntad. De la mano de las tentaciones alimenticias vendrá siempre un "venga ya" o un "no te lo crees ni tú". Lo tuyo ya no es cuestión de adelgazamiento, sino de orgullo.

12. Las pastelerías

Esa agradable sensación que antes te provocaba pasar por una pastelería y oler la bollería recién horneada será lo más parecido a una tentación del mismísimo diablo. Tanto, que te plantearás cambiar de acera si atisbas una tienda de chuches, una pastelería o una heladería. ¡Atrás!

13. Tendrás que aprender a querer las comidas sanas

Puede que al principio todas esas semillas y todas esas comidas de color verde te asusten y te den pereza. ¡Tranquila! Una leona no se hace vegetariana en dos días. Poco a poco aprenderás a disfrutar de la comida sana y te sentirás mucho mejor.

15. Adiós a las cañas

Esa cañita junto a las patatas fritas que te daba la vida al salir de trabajar tendrá que pasar a mejor vida. Porque quien quiere cerveza pudiéndote tomar un buen zumo natural...

14. Las hamburguesas de 1€

Las socorridas y tiernas hamburguesas con queso de un euro tendrán que esperar hasta nuevo aviso.

16. El autoengaño

"Si en realidad este plato de verduras no está tan malo". "El azúcar está sobrevalorado". "Donde esté un buen smothie de frutas que se quiten los batidos de chocolate". "Los dulces no eran para tanto, no los echo de menos". Nada más que añadir.

17. Batalla constante

No podrás bajar la guardia en ningún momento ya que un caprichito puede desviarte de tu objetivo final. Será un camino largo pero ¡tú puedes!.

¡No desesperes! Tómate la dieta como una experiencia, mantén el sentido del humor y motívate con estos 25 consejos para lograr una vida sana.

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