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Frutas exóticas: un delicioso y saludable manjar

Elvira Sáez
por Elvira Sáez Publicado en 18 de octubre de 2017

Mango, fruta de la pasión, litchi, guayaba... La variedad de frutas exóticas es increíble y no siempre las conocemos bien. Para resolver todas tus dudas hemos preparado una selección de ellas y te contamos todo lo que debes saber, desde cómo elegirlas hasta su conservación o mejor momento de consumo.

Nos encantan, pero no siempre sabemos lo suficiente sobre ellas. Algunas, como el plátano o la piña, están muy presentes en la mayoría de las casas españolas, pero otras como el physalis, la guayaba o el litchi no tanto. Con la invasión de los foodies en Instagram, seguro que más de una vez has envidiado esos coloridos platos de frutas exóticas. Para que empieces a incluirlas en tu alimentación y elijas con conocimiento de causa, hemos seleccionado algunas de las más destacadas y te contamos todo lo necesario sobre ellas.

Lo primero que debes saber, antes de contarte más, es que la temporada de este tipo de frutas es el invierno porque al otro lado del ecuador... ¡es verano! Recuerda que es importante consumir estos alimentos en su momento para aprovechar al máximo todos sus beneficios. Sigue leyendo y conviértete en toda una experta.

Physalis © iStock

Piña

Una buena piña es pesada, perfumada y firme al tacto. El color no indica el estado de madurez de las piñas. Sin embargo, las hojas deben estar verdes y brillantes, y despegarse con facilidad, señal de que la piña está a punto para comer.

- Cuando está entera se conserva a temperatura ambiente. Empezada, aguanta hasta 5 días en el frigorífico embalada en un film transparente.
- Es un postre ideal que contiene una enzima que facilita la asimilación de proteínas y la digestión en general si se come cruda. Dependiendo de la variedad pesa de 500g a 3 kilos.
- La reina de las piñas: la victoria, pequeña y muy azucarada, original de las islas Mauricio y la Reunión.

Plátano

Aunque sea un habitual en nuestras cocinas, ¡el plátano no es menos exótico! Martinica, Guadalupe, Costa de marfil, Kenia… ¡sin olvidar nuestro delicioso plátano de Canarias! Proviene de zonas cálidas. Algunos prefieren comerlos más verdes y firmes, mientras que otros eligen plátanos con la piel llena de manchas, señal de que está bien maduro, casi derretido pero a la vez harinoso (si se ha recolectado demasiado pronto).

- Es inútil conservarlos en el frigorífico, ya que altera la textura.
- Para que los plátanos se maduren antes, no hay nada mejor que colocar una manzana cerca.
- En macedonia, alíñalos con limón para que no se ennegrezcan, ya que esta fruta se oxida con mucha rapidez.

Carambola

Se trata de una baya alargada, de 5 a 8 cm de largo y con 5 puntas que dibujan estrellas al cortarla en rodajas. El color de la carne varía de blanco a amarillo. La textura es parecida a la de una manzana, fresca, crujiente, jugosa y con un gusto que recuerda anuestro melón.

- Para elegir bien, escoge una fruta firme, de piel brillante y amarilla o incluso echando a dorada. Los pequeños puntos que aparecen en la piel son señal de que está muy madura.
- Se puede comer tanto cruda como cocida (cocción corta) y sobre todo como adorno. Se debe mantener en un lugar fresco y aguanta de 2 a 15 días dependiendo del estado de madurez.

Dátiles

Los dátiles frescos vienen en racimos, es decir, varios frutos unidos en una rama. Las frutas son pequeñas y de forma alargada, y el color varía de amarillo a naranja. Se deben conservar en un lugar fresco y en un bote hermético, ya que absorben los olores. Asimismo, se pueden dejar secar al aire libre.

Los dátiles secos, vendidos en racimos o sueltos, tienen la piel arrugada y son de color marrón y ligeramente translúcidos. Se pueden conservar durante un año en un bote hermético. A veces se untan con sirope de glucosa para conservarlos mejor pero esta fruta es muy dulce por naturaleza, así que más vale evitar este tipo de dátiles.La variedad Deglet-nour, tunecina, es una de las más corrientes. La Medjool o Medjoul, más grande y mullida, tiene un sabor parecido a la castaña confitada, se derrite con facilidad y es espesa. Es una de las mejores y más caras.

Fruta de la pasión

También llamada maracuyá, la fruta de la pasión es una baya de piel violeta, rojo-anaranjada o amarilla. No tiene una piel lisa, sino irregular y arrugada. Su pulpa es acidulada, amarillo- anaranjada y llena de pequeñas pepitas negras comestibles. Se puede conservar a temperatura ambiente durante unos días. Cuanto más arrugada esté la fruta, más madura está.

Guayaba

Fruto del guayabo, es una baya redonda u oval, de piel lisa de un color que varía del verde al amarillo claro. Dependiendo de la variedad, la pulpa es rosa, amarilla pálida o roja. Se puede comer natural, en zumo, sorbete, en almíbar o tarta de frutas. No es muy frecuente encontrarla fresca porque es muy delicada y, por lo tanto, difícil de importar.

Granada

Es una baya redonda, un poco más grande que una pelota de tenis. Tiene la piel espesa y rosácea, brillante y más o menos lisa. Cuando la granada madura, se le oscurece, adelgaza y endurece la piel. La pulpa tiene pepitas rosas o rojas, crujientes y frescas, aunque ligeramente amargas o agrias.

- Se sirve en macedonias, al natural o con agua de flor de naranjo.
- Para acertar en la elección, debe tener la piel entre roja y naranja oscura, brillante y lisa. La fruta debe pesar, señal de que tiene abundante pulpa jugosa.

Kumquat

El kumquat o naranja enana es una fruta oval, de color entre amarillo y naranja de 4-5 cm de largo. Su sabor ácido es bastante amargo. Su piel es comestible pero se debe escaldar durante unos segundos previamente. Se utiliza para perfumar compotas, mermeladas, salsas dulces y saladas pero lo más frecuente es comerla confitada o utilizarla como adorno.

Mango

Un mango en su punto debe ser pesado y firme pero ligero al tacto (¡que el dedo no se hunda demasiado en la fruta!). Todo depende de la utilización que le quieras dar, pero un mango demasiado maduro cuenta con tal concentración de azúcar que puede resultar empalagoso. Para cortarlo, se saca el hueso con un cuchillo grande, cortando la fruta en dos. Dibuja rayas en la carne y dale la vuelta a la piel. Conseguirás dos “erizos" de mango muy estéticos.

Otra opción es añadirlo en platos salados, como en la receta de tacos de aguacate y mango que puedes ver en el vídeo. ¡Riquísimos!

Pitaya

También conocida como fruta de dragón, nace de un cactus tropical. Aunque su aspecto pueda parecer raro, su sabor es muy suave. Existen varios tipos de esta fruta, las de cáscara rosa con pulpa blanca o roja y las de cáscara amarilla con pulpa blanca. Puedes consumirla al natural, en zumos o, incluso, añadirla en ensaladas.

Physalis

Es original de las zonas cálidas de Sudamérica y se trata de una pequeña baya cuya peculiaridad principal es que está envuelta en un cáliz de sépalos. Es jugosa y, además de su consumo al natural, se puede utilizar para hacer postres, helados o mermeladas.

Litchi, rambután y longan

- El litchi es una fruta blanca y pequeña que ni es crujiente ni se derrite en la boca, azucarada y fresca a la vez.

- El rambután es menos frecuente pero ¡merece la pena conocerlo! Más grande que el litchi, su piel es de color similar pero peluda. La carne es más firme y casi crujiente. En cuanto a su gusto, es más fino, menos azucarado y más fresco. ¡Descúbrelo!

- El longan parece una uva grande de piel mate. De sabor muy fino, el hueso ocupa la mayor parte de la fruta (como la cereza silvestre).

¿Cuáles has probado ya? Desde aquí te animamos a que les des una oportunidad a todas, ¡te encantarán!

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por Elvira Sáez

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