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Cocina

El brunch

por Elena Bonet Publicado en 22 de diciembre de 2009

Contracción de “breakfast” y de “lunch”, el brunch permite no hacer más que una única gran comida en lugar de dos. Es por esto que los dormilones de los domingos prefieren a menudo un brunch a última hora de la mañana. Compuesto de bebidas calientes así como de zumo de frutas y de platos dulces y salados, el brunch es bastante consistente para recuperar el desayuno que no hemos tomado ¡y mantenernos hasta la cena de la noche! Permite variar los placeres probando recetas 100% fantasía.

Organizar el brunch por anticipado
Para poderte levantar lo más tarde posible, ¡organízate! La víspera, provéete de naranjas, huevos frescos y embutido. Si prevés tomar tortitas o crepes, prepara la masa que conservarás al fresco (protegida por un film transparente). ¿Tienes ganas de un pastel de chocolate? Pues lo mismo, prepara la masa pero mételo en el horno en el último momento. ¡Templado difundirá un máximo de sabores de chocolate! El día anterior, cocina igualmente los dips de todo tipo para mojar blinis (tortitas al estilo eslavo) y verduras crudas. ¿La base de los dips? En un bol, mezcla medio bote de nata líquida o de mascarpone con 5 cl de zumo de limón, especias y una chorrada de aceite de oliva.

Los imprescindibles del brunch
¡El té, el café y el chocolate caliente son de rigor! Puedes cambiarlos por la versión caldo de verdura, de pollo ¡o incluso vino caliente! El zumo de frutas fresco y las frutas enteras son los básicos para el brunch. Las tostadas, la bollería, la mantequilla y la confitura que los acompañan son también indispensables en el menú. Los huevos fritos o los huevos revueltos siempre son bienvenidos con una loncha de beicon o de jamón york. Por último, ya que es de procedencia anglosajona, no olvides las tortitas, muffins o los scones (bollitos) que se devoran el domingo por la mañana.

Las recetas para impresionar en el brunch
¡Un brunch es una comida muy variada y copiosa! He aquí la ocasión para realizar unas recetas inéditas y para llenarse completamente de sabores. Por ejemplo, prueba nuevas confituras de fresa y albahaca o de tomate. En lugar de zumo de fruta, hazte un smoothie exótico o un batido de fresa. Los panacottas se cocinan en nada de tiempo ¡y tienen el mérito de estar listos mucho tiempo por adelantado! Preséntalos en unas tarrinas y píntalas con colorante alimentario. ¡Todas tus ideas de tostadas o de rebanadas de pan son bienvenidas! Tomate-mozzarella, es un clásico así que prueba con pesto y queso parmesano.

¡Toma el brunch con los dedos!
¿Tomas el brunch? Es inútil que saques tu cubertería de plata y pierdas el tiempo engalanando la mesa para tus invitados. Improvisa un buffet en una mesa baja. Los platos por aquí, las servilletas de papel por allá y los termos de café en el centro de la mesa. Cada uno puede así hacer sus propias mezclas y saciarse a su ritmo. Unos cuantos periódicos esparcidos, una buena conversación y un aire de jazz harán el resto...

Consulta también:
Crepes dulces
El desayuno

Y nuestras recetas:
¡Las recetas más frescas!
Todo sobre el slunch
¡Un brunch y listo!

por Elena Bonet

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