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Provocar el parto

Adrián Martín
por Adrián Martín Publicado en 21 de abril de 2008

Hay muchas razones para provocar el parto: razones médicas, superación del término, e incluso razones personales tanto del médico como de los padres…

¿Por qué provocar el nacimiento?
Existen indicaciones médicas que necesitan la provocación artificial del nacimiento: la principal es la superación del término.
El embarazo dura, en principio, 39 semanas a partir de la fecha de la última regla. Este plazo contempla una "flexibilidad" de dos semanas, es decir 41 semanas en total. A partir de este momento, la placenta ya no asegura todas sus funciones y el bebé puede estar sufriendo: falta de oxigenación, problemas cardíacos…
El seguimiento de la madre y del niño se refuerza. Si todo va bien, se puede esperar un poco antes de proponer la provocación del parto. Pero a menudo se suscita de entrada la provocación del parto, que permite prevenir de todo peligro. Hay que destacar que no todos los médicos están de acuerdo en este punto.

También se tienen en cuenta otros factores en la decisión de provocar el parto: conveniencias personales (profesionales, por ejemplo), organización de la planificación del hospital, el deseo de la madre de dar a luz con el médico que la ha seguido durante el embarazo…

¿Cómo se efectúa?
Existen dos técnicas diferentes para provocar el parto.
- Por perfusión de oxitocina, hormona que provoca el parto. Esta perfusión se realiza con epidural, ya que las contracciones provocadas pueden ser más dolorosas que las espontáneas.
- Por percusión o aplicación en gel o en comprimidos vaginales de prostaglandina..
Tras la inyección o la pausa del producto, se produce un efecto bastante rápido y el parto es más rápido que cuando es natural.
La rotura de aguas la practican el médico y la comadrona.

La ventaja
Un parto provocado permite una vigilancia total del nacimiento. Es muy tranquilizador para la madre, que está totalmente controlada: ¡nada de esperar, nada de contracciones durante veinticuatro horas y nada de romper aguas en el momento más inoportuno! Por estas razones, algunas mujeres se lo piden a su médico.
Para el médico, el control médico permite poder reaccionar rápidamente en caso de complicación.

Los inconvenientes
Puede que el cuello no se dilate lo suficiente. En ese caso hay que practicar una cesárea.
Cuando se trata de un parto provocado por conveniencia, se puede plantear la justificación médica, porque, de hecho, el nacimiento es un fenómeno natural… ¿Hay que controlar todo, desde la concepción hasta el nacimiento?

por Adrián Martín