La regla

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Publicado en 19 de junio de 2009

Imposible escaparse: llega cada 28 días. La regla regula nuestra vida de mujer desde la pubertad hasta la menopausia. ¿Pero sabemos verdaderamente para qué sirve? ¿Cómo funciona el ciclo menstrual? Te mostramos un pequeño recordatorio para que comprendas mejor tu cuerpo y elimines algunas ideas preconcebidas.

Cuando el útero “cambia las sábanas”
La regla es un flujo sanguíneo que llega cada mes, cuando el útero se desprende de la capa superficial de su mucosa. El origen de esta repetición periódica es una bajada de la secreción de hormonas al final de cada ciclo, siempre y cuando no haya habido fecundación. Ciertos médicos dicen que el útero “cambia las sábanas” antes de la siguiente ovulación o de un eventual embarazo.

Regla y ovulación
Las primeras reglas aparecen con la pubertad, generalmente entre los 10 y los 16 años. En Francia, la media de edad es de 13 años. La regla significa la presencia de un ciclo de ovulación y, por ello, la capacidad de procrear. Dicho de otra manera, si no hay ovulación no hay regla. Esto es lo que sucede a lo largo de la menopausia, si la pubertad es tardía o si se ha tomado la píldora anticonceptiva sin interrupción. Hay que recordar que la regla que llega de improviso entre dos cajas de píldoras es artificial, porque el útero se ve privado de hormonas de repente, pero esto no significa que no se esté embarazada.

¿Por qué tengo retraso en mi regla?
En los primeros dos o tres años que siguen a las primeras reglas es normal que el ciclo sea irregular. Si no, la primera causa a considerar es un posible embarazo.
Por otro lado, la ausencia de reglas (amenorrea) puede tener diversos orígenes: anomalía de la mucosa uterina, traumas psicológicos, anorexia...

¿De qué está hecha la regla?
El flujo menstrual se compone de células de la mucosa uterina (endometrio) y de sangre. O sea, que no es sangre pura. En cuanto al volumen de sangre expulsado varía de unas mujeres a otras y de un mes a otro.

El ciclo menstrual
El primer día de la regla marca el inicio de un nuevo ciclo menstrual. Incluso aquí, cada mujer tiene su propia norma. La mayoría de las mujeres tiene un ciclo que dura entre 26 y 34 días. De entre ellas, un tercio tiene el ciclo de 28 días. En cambio, no importa el número de días entre dos periodos de regla, ésta llega 14 días después de la ovulación. Es el periodo precedente a la ovulación el que varía. El flujo menstrual transcurre durante un periodo de 2 a 7 días.
A lo largo de cada ciclo, el ovario va a producir una cantidad de hormonas (estrógenos y progesterona) y liberar un óvulo hacia el útero. Si no se fecunda, muere. La producción de hormonas, que había espesado la mucosa del útero, disminuye. Entonces, el endometrio se desprende: es la regla.

Los trastornos causados por la regla
Hay que habituarse a la irritabilidad, dolores de cabeza, náuseas, gases... En general, estos síntomas aparecen de dos a diez días antes de la regla y desaparecen cuando llega. De ahí que el hecho de que te baje la regla se vive, más bien, ¡como un alivio! Un buen remedio: los antiespasmódicos, pero sobre todo nada de aspirina, ya que al ser un vasodilatador da fluidez a la sangre.

¡Basta de tópicos!
Es de sobra conocido que, durante la regla, la mujer que convierte el vino en vinagre es impura. No se puede bañar y aún menos hacer el amor. Frente a tantos tópicos falsos, es importante hacer algunas rectificaciones:
- En primer lugar, la mujer no es impura durante la regla, a pesar de que numerosas creyentes y grandes religiones lo afirmen. Se trata de un proceso de renovación de tejidos, y no de una “limpieza”.
- Las menstruaciones no tienen ninguna incidencia sobre la elaboración de ninguna comida (contrariamente a las creencias inculcadas en ciertas regiones). ¡Las claras de huevo batidas a punto de nieve, el vino y otras mayonesas no tienen nada que temer!
-Y por supuesto que se puede hacer el amor durante la regla. Lo único, es que a veces es la propia mujer (sin hablar de los hombres) quien repele la idea de acostarse porque tiene la impresión de estar sucia. Tranquilízate: no vas a tener un pequeño leproso por una fecundación durante el periodo menstrual, ¡en contra de lo que dice la leyenda!
- Se puede realizar cualquier deporte, ¡incluidos los acuáticos! Eso sí, ¡ponte un tampón! Olvida el argumento de que “el agua me va a cortar la regla”, a menos que quieras escapar a una sesión de piscina impuesta...
- Para terminar, NO, no se pierde la virginidad por ponerte un tampón. Algunas jóvenes que aún no han tenido relaciones sexuales tienen el orificio del himen demasiado pequeño y no se lo pueden poner. Otras, y esto también es posible, una vez se infla el tampón hace crecer el orificio. No se puede decir que esto sea perder la virginidad, porque la virginidad no se reduce al grado de flexibilidad del himen.

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