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Mayonesa, kétchup, salsa de yogur... ¿Cuántas calorías tienen?

por Veronica Lopez Creado en 17 de noviembre de 2015
© iStock

A todas nos gusta alegrar nuestras ensaladas y platos con salsas, porque ¿qué es una hamburguesa sin kétchup, unos espaguetis sin carbonara o una ensaladilla rusa sin mayonesa? Reconocedlo, nos encanta mojar el pan, pero, ¿sabes cuántas calorías añades a tu comida con cada cucharada de estos maravillosos aliños? Y es que, en algunos casos, las calorías de las salsas pueden convertir nuestro plato en verdaderas bombas calóricas.

Las salsas forman parte de la mayoría de los platos que más consumimos y no importa que seas del norte o del sur, del este o del oeste, seguro que en tu ciudad o región hay una salsa típica que acompaña todas tus recetas. Por ejemplo: en la cocina oriental no puede faltar la salsa de soja; en la turca y griega la salsa de yogur y en la española el alioli.

Lo sabemos, es difícil resistirse al sabor y color de las salsas, pero si estás a dieta o quieres controlar las calorías que consumes, debes saber cuáles son tus mejores aliadas y cúales tus peores enemigas. Aquí tienes una lista con las calorías de las salsas más comunes, desde la más calórica a la que menos, ¿adivinas cuál puede ser?

Salsa de tomate © iStock

¿Te has llevado alguna sorpresa con las calorías de cada salsa? Quizás creías que tu favorita tenía muchas menos, pero no te preocupes, no tienes por qué renunciar a ella, opta por las versiones más light o por hacerla tu misma en casa, esta es la mejor elección y la más saludable.

Salsas caseras, la mejor alternativa

¿Sabías que la palabra salsa proviene del latín salsus que significa salado? En la antigüedad la sal era el principal condimento para dar vida y sabor a los platos, pero en la actualidad nuestros aliños suelen ser mucho más elaborados y en consecuencia, mucho más calóricos. Por eso, además de llevar una alimentación equilibrada como te recomendamos a continuación, puede que elaborar las salsas tú misma sea la mejor opción.

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Consejos de alimentación saludable © Brooke Lark @brookelark Brooke Lark - Unsplash

La mayoría de las salsas que utilizamos en nuestra cocina están hechas a base de aceite o mantequilla y, en algunos casos, llevan además otros ingredientes que aportan más calorías a la mezcla como la harina, la nata y el azúcar. En el caso de las salsas comerciales, si te has fijado alguna vez en su etiquetado nutricional, las calorías varían mucho dependiendo de la marca y esto se debe principalmente a las cantidades de aceite y edulcorantes que utilizan en su preparación. Además ten en cuenta que suelen tener también un alto contenido en sodio.

Por eso la mejor opción, aunque te cueste meterte en la cocina, es preparar las salsas tú misma en casa. De esta forma puedes controlar mejor las cantidades y los ingredientes que incluyes y cambiar los más calóricos por opciones más saludables. Nuestro consejo es que optes por la leche desnatada; utiliza especias para dar más sabor; cambia la harina blanca por la integral o la de soja o coco y utiliza edulcorantes naturales, en lugar de azúcar, que resulta más calórico, por ejemplo cuando haces tu salsa de tomate casera. Aquí te proponemos unas cuantas alternativas al azúcar que te serán muy útiles para elaborar tus salsas de forma más sana.

Cómo has visto, siempre puedes rebajar las calorías de las salsas con pequeños trucos. Si aun así no quieres renunciar a tu salsa favorita pero tampoco quieres coger kilos de más, te damos las claves para que lo consigas. Lo primero que tienes que hacer es controlar las cantidades. Una sola cucharada de salsa con tu ensalada o pasta no supone un gran aumento en el aporte calórico final de tu plato. Si mantienes una dieta equilibrada, respetando cinco comidas al día; cuatro o cinco porciones de fruta y verduras diarias y pones en tu plato una ración de proteínas y de carbohidratos, las salsas no serán un problema.

​Otro truco importante es ser conscientes de nuestros excesos y saber compensarlos. Por ejemplo, si tu debilidad es la mayonesa y no puedes evitar echarla a todas tus comidas, intenta reducir los toppings que añades a tu ensalada, para darte ese pequeño capricho con la salsa. Otra opción es reducir las calorías en la merienda y la cena. Sí tienes alguna duda sobre cómo incorporar las salsas a tu menú sin engordar demasiado, haz tu consulta en el foro de nutrición y dietas de Onmeda.es, donde la nutricionista Marian Morazo resolverá todas tus dudas y preguntas.

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