Inicio / En forma / Salud / Un mes sin comer carne: ¿qué cambios notas en tu cuerpo?

En forma

Un mes sin comer carne: ¿qué cambios notas en tu cuerpo?

por Patricia Álvarez Creado en 1 de abril de 2020
© GettyImages-1145647580

Durante el pasado mes de marzo ProVeg Internacional, la organización dedicada a la conciencia alimentaria, lanzó un reto: el veggie challenge. Las personas que se unieran a él tenían varias opciones: ser vegano durante un mes, ser vegetariano durante un mes o simplemente no comer carne durante un mes. Nosotras nos unimos al reto y esto es lo que hemos notado.

¿Sabías que con el cambio a una dieta que incluya más alimentos vegetales se puede mejorar la salud e influir positivamente sobre el medio ambiente y la vida de los animales? El motivo detrás de este reto no era solo el de salvar vidas animales, sino también reducir nuestro impacto ambiental, bajando las emisiones de CO2, el consumo de agua y de tierra. ¿Cómo? Te lo contamos todo.

Video por Carla Dominguez

He estado un mes sin comer carne y esto es lo que he notado

Nunca he sido vegana ni vegetariana antes y, pese a que me gustan mucho las verduras y las legumbres, el consumo de proteína vegetal es una constante en mi vida. Sin embargo, sí que llevo un tiempo intentando llevar una vida más sostenible, reducir el consumo de plástico y poner mi granito de arena en la ayuda a cuidar del medio ambiente. Por eso, cuando ProVeg España nos informó de su Veggie Challenge pensé que podría ser una buena oportunidad de ver no solo qué cambios noto en mi cuerpo sino en el impacto que generan mis acciones, así que decidí pasar un mes sin comer carne.

Descubre: Famosos veganos: descubre quién se ha pasado al veganismo
Famosos veganos: descubre quién se ha pasado al veganismo © Getty

Aunque se trate de un reto que he hecho yo a nivel individual (nadie más de mi entorno lo hizo), durante estos 31 días he recibido un apoyo constante desde ProVeg, pues a diario mandaban un mail con todo lo que llevabas ahorrado al medio ambiente, y pusieron a mi disposición a Cristina Casado, nutricionista de Unión Vegetariana Española, para que siguiera mi caso y tuviera disponible todos los recursos a mi alcance.

Mi experiencia con ella no ha podido ser mejor, pues juntas hemos trabajado desde las opciones de proteína vegetal que existen en el mercado, así como las porciones recomendadas, la estructura de un plato equilibrado y hasta la información necesaria para aprender a leer correctamente las etiquetas de los alimentos.

En cuanto a cifras, solo con mi elección de no comer carne durante el mes de marzo, he salvado la vida de 2,77 animales, le he ahorrado al planeta 75,17 Kg de CO2, el consumo de 17.205,66 litros de agua y 116,48 metros cuadrados de tierra. ¿Os imagináis lo que supondría a nivel ambiental que todas las personas redujeran el consumo de carne?

Las pros

El primer cambio que noté fue en mis niveles de energía. Pese a que todo apuntaba a que al principio iba a estar mucho más bajita de energía con el cambio (la primera semana del reto coincidió con los días de la regla y encima soy una persona con problemas de anemia y déficit de hierro), mi sorpresa fue encontrarme llena de energía desde la primera semana.

Además, al comentar esto en la segunda sesión con Cristina, me hizo ver que no era nada extraño lo que me estaba pasando pues al eliminar la carne de mi dieta, tenía que sustituirla por una mayor ingesta de verduras, legumbres y cereales, lo que siempre va a hacer que nuestro organismo lo reciba con alegría.

Otro aspecto positivo de este cambio es que desarrollas la creatividad en la cocina, experimentas con alimentos que nunca habías probado, como la soja texturizada, y descubres todo un mundo de posibilidades más allá del pollo y la ternera.

Por último, otro de los cambios que he notado este mes ha sido en la cantidad de plástico generado en casa. La reducción ha sido prácticamente a la mitad, por lo que puedes comprobar en tu propio hogar cómo afecta al medioambiente la elección nutricional de una sola persona.

Los contras

Como imagino que a la gran mayoría de personas que empezaron con este reto, mi mayor preocupación era mi vida social. Tengo amigas veganas, y sé la "complicación" que puede suponer a veces quedar a cenar o a comer con una persona que tiene más limitaciones alimeticias que el resto. Por eso, antes de lanzarme al reto pensaba que igual las salidas de ocio se me iban a hacer un poco cuesta arriba. Sin embargo, con la situación actual que estamos viviendo y la declaración del estado de alarma, no me he tenido que enfrentar casi a este tipo de planes.

Por tanto, el único "inconveniente", por llamarlo de alguna forma, y derivado precisamente de la sitación extraordinaria que estamos viviendo, ha sido el hacerlo sola. Al estar confinados en casa, todas las cenas y comidas las haces con tu pareja, y si como en mi caso él no se une al reto, estáis obligados a cocinar dos platos diferentes cada vez que a él le apetezca comer algo de carne. Por supuesto que ha probado muchísimas de mis recetas sin carne y ha estado encantado de descubrir también un montón de opciones, pero cuando la vena carnívora hacía su aparición, no nos ha quedado más remedio que preparar cada uno su plato.

Ahora que ha terminado el reto, y que sé que puedo llevar una alimentación completamente sana y equilibrada sin necesidad de comer carne, estoy dispuesta a integrar estos nuevos hábitos en mi dieta, y aunque no sé si estoy preparada para compremeterme a no comer carne nunca más (algo de jamoncito seguro que cae de vez en cuando), sí que pienso reducir muchísimo su consumo para hacerme así un favor a mí misma y al medio ambiente.

Y además:
Veggie Challenge: hacerte vegana durante 30 días
Dieta vegana: todo lo que debes saber
Lo que crees (y no deberías creer) sobre la alimentación vegana

por Patricia Álvarez